Perú abre las puertas al abejorro Bombus atratus
En un paso estratégico para el sector, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) oficializó el 21 de enero los requisitos sanitarios para la importación de colmenas comerciales de Bombus atratus procedentes de Argentina. La medida busca fortalecer la polinización en cultivos clave, bajo un marco regulatorio estricto que resguarda la sanidad y el equilibrio del ecosistema local.
Un marco regulatorio estricto
El marco legal está contenido en la Resolución Directoral N° D000004-2026-MIDAGRI-SENASA-DSA, publicada en el diario oficial El Peruano. En ella, la autoridad sanitaria establece un protocolo riguroso para garantizar que el ingreso de estos abejorros no comprometa la sanidad animal ni el medio ambiente. Entre los puntos más relevantes se cuentan:
- Certificación de origen: los envíos deben estar amparados por un certificado sanitario oficial emitido por la autoridad competente de Argentina.
- Trazabilidad de las colmenas: deben proceder de un pie de cría estable, con reinas nacidas y criadas en confinamiento.
- Ausencia de enfermedades y plagas de importancia sanitaria: las colmenas deben provenir de establecimientos que no hayan presentado casos recientes de Locustacarus buchneri, Apicystis bombi, Sphaerularia bombi, Deformed Wing Virus (DWV), Sacbrood Virus (SCV), Black Queen Cell Virus (BQCV), Israeli Acute Paralysis Virus (IAPV) y nosemosis, entre otros agentes.
- Establecimientos autorizados: las colmenas solo podrán exportarse desde establecimientos registrados y habilitados por el servicio veterinario oficial de la República Argentina.
- Inspección oficial previa al embarque: colmenas y embalajes deben ser inspeccionados individualmente por un médico veterinario oficial o autorizado, verificando la ausencia de Aethina tumida (pequeño escarabajo de la colmena) en cualquiera de sus estados.
- Bioseguridad en el transporte: el material utilizado para el traslado debe ser nuevo, de primer uso, cerrado y sin contacto previo con abejas o abejorros.
Además, las colmenas comerciales deberán cumplir una cuarentena postentrada, permaneciendo en instalaciones previamente inspeccionadas y autorizadas por SENASA. Allí serán sometidas a las medidas sanitarias que la autoridad disponga, por un periodo mínimo de 20 días o hasta obtener resultados negativos para nosemosis y Aethina tumida.
Seguridad biológica y control de riesgos
La regulación pone especial énfasis en la seguridad biológica y en la prevención de riesgos asociados al ingreso de especies manejadas fuera de su rango de distribución natural. Para ello, SENASA exige que los importadores cuenten con registro vigente y un responsable técnico que supervise el manejo del material biológico en campo.
Con esta apertura, Perú no solo refuerza sus lazos comerciales con Argentina, sino que incorpora una herramienta biotecnológica de alto valor para mejorar la eficiencia de polinización en cultivos estratégicos.
Impacto en el sector agrícola
La elección de Bombus atratus no es casual. A diferencia de la abeja melífera (Apis mellifera), los abejorros son polinizadores especialmente eficaces en condiciones climáticas variables y en cultivos con flores de corola profunda.
El Bombus atratus destaca por su capacidad de realizar polinización por zumbido (buzz pollination): el abejorro vibra sus músculos torácicos a una frecuencia específica, lo que provoca que las anteras de flores como arándano o tomate liberen grandes cantidades de polen. Este comportamiento mejora la cuaja y la uniformidad del fruto.
Además, el abejorro mantiene su actividad en condiciones adversas donde la abeja común suele reducir o detener su trabajo: vientos más fuertes, cielos nublados o temperaturas bajas. Esto permite aprovechar mejor la ventana de floración y reducir el riesgo de pérdidas por condiciones climáticas poco favorables.
Qué hace diferente al Bombus frente a las abejas
En una entrevista publicada por Blueberries Consulting, Patricia Estay, ingeniero agrónomo y M.Sc. en Entomología del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Chile, destacó varias ventajas del abejorro frente a la abeja melífera.
Según Estay, el abejorro:
- soporta temperaturas cercanas a 1 °C, por lo que puede comenzar a trabajar muy temprano y terminar más tarde, mientras que las abejas requieren temperaturas sobre 14 °C;
- no se comunica mediante danzas como la abeja, por lo que vuelve reiteradamente a la misma fuente de néctar y polen, aumentando la eficiencia sobre el cultivo objetivo;
- tiene un cuerpo grande y piloso, lo que lo convierte en un excelente transportador de polen;
- poliniza dos o tres veces más flores por minuto que una abeja;
- se adapta muy bien a sistemas bajo techo (túneles, invernaderos, mallas), donde las abejas suelen desorientarse por la luz difusa;
- resiste velocidades de viento de hasta 70 km/h.
Sin embargo, la investigadora enfatiza que el uso de una especie no excluye a la otra: “todos los estudios e investigaciones que hemos hecho, cotejando la aplicación de Bombus y abejas en las tareas de polinización, arrojan como resultado que el mejor manejo es el trabajo conjunto de ambos insectos. Se complementan y potencian de muy buena manera, tanto en cultivos producidos en túneles como al aire libre”.
Una oportunidad para la entomología aplicada al agro
La autorización del ingreso de Bombus atratus desde Argentina abre una ventana relevante para la entomología aplicada al agro en Perú. La disponibilidad de abejorros comerciales amplía el abanico de herramientas de manejo para los productores, especialmente en cultivos que dependen fuertemente de una polinización eficiente y consistente.
En la medida en que se mantenga un control sanitario estricto y un manejo responsable en campo, esta nueva herramienta biotecnológica puede contribuir a mejorar rendimientos, estabilidad productiva y calidad de fruta, fortaleciendo una industria agrícola peruana que sigue en expansión.
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