¿Cuáles serán las tendencias de la cadena de suministro en 2023?

Actores de la industria proyectan altos inventarios, baja demanda y tarifas reducidas, entre otras.

Si bien, la crisis de la cadena suministro como consecuencia del impacto del Covid-19 ha sido dada por concluida, está claro que las cosas no pasan de blanco a negro de un instante a otro. Por ello, si bien los puertos pueden estar abriéndose y las tarifas de transporte pueden estar bajando, todavía se percibe angustia en muchos puntos, sobre todo considerando las dificultades que atraviesa la economía mundial. Oren Klachkin, economista principal de Oxford Economics en Estados Unidos, indicó a Bloomberg que “2023 será un mejor año, pero las cadenas de suministro seguirán causando dolores de cabeza” y “la velocidad a la que se solucionen los enredos del lado de la oferta será clave para determinar la rapidez con la que baja la inflación”.

HSBC ha indicado que el crecimiento del comercio mundial el próximo año probablemente se desacelerará al 1,1%, desde el aumento del 6,1% este año, para igualar el aumento en 2019 durante una recesión industrial mundial. De acuerdo con el economista de HSBC, James Pomeroy, será clave observar cómo responde la demanda de los consumidores a las elevadas tasas de inflación, así como el regreso a los gastos de viajes y ocio después de un par de años destinados a la compra de bienes. “Me parece probable que entremos en un año el próximo año en el que, en el lado de los bienes de la economía, la pregunta no será sobre la inflación, sino sobre la deflación”, apunta, al no descartar una demanda de bienes más débil.

Un tramo clave de las cadenas de suministro es el transporte marítimo, así que es importante saber cuál será su comportamiento en 2023. Al respecto Peter Sand, analista jefe de Xeneta, dijo que 2023 verá caer los volúmenes globales de contenedores movilizados a medida que la crisis del costo de vida pasa factura a los consumidores. “Las tarifas se reducirán”, dijo porque la capacidad de transporte de carga está creciendo de manera constante hasta el segundo trimestre de 2024. “Las cadenas de suministro interrumpidas deberían poder relajarse por completo durante todo el año: primero en el océano, luego seguirán en el interior”, dijo Sand, quien agregó que las huelgas laborales y los brotes de infecciones por Covid en China plantean riesgos para las perspectivas.

Las esperanzas son para el segundo semestre de 2023

Al referirse a la fortaleza del mercado proyectada para 2023, Heath Zarin, fundador y CEO de EV Cargo, señaló que “nuestra expectativa es que el primer semestre será más o menos lo mismo: debilidad o debilidad económica continua, que luego se manifestará en cadenas de suministro que funcionan mejor, pero en general hay menos actividad económica. Lo más temprano que estamos viendo una recuperación es en el segundo semestre del año”. Junto a ello espera un regreso a un alto nivel de fusiones y adquisiciones en los servicios de la cadena de suministro, especialmente en la logística interior. Una prueba de ellos es el interés de Deutsche Bahn de explorar la venta de su unidad de logística DB Schenker. “El ritmo de consolidación en la industria, tanto vertical como horizontalmente, es algo que ha sido acelerado por Covid, y eso definitivamente continuará”, dijo.

El analista Chris Rogers, también cree que 2023 tendrá dos fases: “los inventarios elevados todavía necesitan ser desmantelados. La inflación salarial superará la logística y los precios de los commodities como impulsor de los costos de la cadena de suministro. Las altas tasas de interés significarán problemas para el financiamiento del comercio”. Adentrándose en el segundo semestre estima que habrá cierta esperanza de normalidad y que recién, en ese momento, se podrá “obtener alguna evidencia de si tres años de cambio y de guerra comercial realmente cambiaron las estrategias de alguien”,

Bill Seward, el nuevo presidente de soluciones de la cadena de suministro de United Parcel Service (UPs), quien señaló a Bloomberg que “muchas empresas todavía se sienten disgustadas y quemadas por lo que sucedió con respecto a la accesibilidad” en referencia a los malos recuerdos dejaron más de dos años de congestión en los envíos, interrupciones en las entregas y escasez de componentes en todo el mundo.

Detalla que “muchos altos ejecutivos se sienten muy maltratados por los últimos dos años con respecto a la confiabilidad y hay un gran énfasis en la capacidad de reducir el riesgo y poder flexionar de diferentes maneras”. Así, por ejemplo, UPS observa que las tendencias de reposicionamiento (Algo que fue adelantado los analistas) desplazan la demanda de sus servicios a mercados como México. “Los costos de fabricación y esas cosas definitivamente no están bajando” mencionó, por lo cual “se observan cambios en términos de dónde será la fabricación y lo estamos viendo en nuestro negocio. Definitivamente estamos viendo este cambio a diferentes geografías”.

La revolución tecnológica, será otra tendencia que no se desacelerará. Al respecto, Julie Gerdeman, directora ejecutiva de Everstream Analytics, afirma que “la pandemia aumentó la cadencia, la variedad y la intensidad que abrumaron a un sistema que ya estaba sobrecargado”, dijo. “Cuanto antes las empresas se involucren y aprovechen la tecnología, más impacto y mejora podrán lograr en la logística y las cadenas de valor”.

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