Fondos extranjeros adquieren grandes empresas frutícolas chilenas

Son compras u operaciones financieras muy elevadas y sorprendentes, todas hechas en un corto plazo, y según las proyecciones se multiplicarán en el tiempo, debido a que se trata de asegurar inversiones en un campo identificado como de gran rentabilidad futura, como el de la fruticultura y los alimentos.

En el último tiempo se han dado varios casos de fuertes inversiones extranjeras en el sector frutícola chileno, especialmente en la compra de grandes empresas del sector o en el aumento considerable de participación en ellas.

La empresa norteamericana Frutura está comprando la productora y exportadora chilena Giddings Fruit. Anteriormente, esta misma empresa compró la empresa Subsole, líder en el mercado de uva de mesa. Según El Financiero, también la empresa chilena Unifrutti fue adquirida por un fondo de Abu Dhabi y en David del Curto han ingresado importantes capitales extranjeros.

Grandes capitales

Por su parte, la empresa canadiense PSP Investments aumentó abruptamente su participación en la reconocida empresa chilena Hortifrut, pasando de controlar solo un 4,88% a una participación que supera el 49%, en una operación cercana a los USD 420 millones.

Son compras u operaciones financieras muy elevadas y sorprendentes, todas hechas en un corto plazo, y según las proyecciones se multiplicarán en el tiempo, debido a que se trata de asegurar inversiones en un campo identificado como de gran rentabilidad futura, como el de la fruticultura y los alimentos.

Demanda de alimentos

Esta proyección de rentabilidad se basa en el explosivo aumento de la humanidad en el corto plazo y la necesidad de dar alimento a miles de millones de personas prácticamente con la misma superficie de suelos, por lo que estas empresas de producción industrial, expertas en conseguir grandes rendimientos con la aplicación de alta tecnología y sistemas modernos de producción, son muy cotizadas para los grandes inversionistas a futuro.

Hablamos de un escenario de 10 mil millones de personas en los próximos 25 años, los que demandarán el doble de producción de alimentos que la actual.

Realidad continental

Esta situación, si bien es sorprendente, no debiera serlo, porque se ha repetido en varios países latinoamericanos, como Ecuador, Colomba, Uruguay y Perú, de hecho, el mismo fondo PSP, que subió su participación en Hortifrut, ya había comprado la Sociedad Berries Peú – Olmos, que la propia Hortifrut controlaba en Perú. Lo mismo con Frutura, que ya ha adquirido otras grandes empresas frutícolas en Uruguay y Perú.

Tampoco debieran causar tanta sorpresa estas operaciones, ya que efectivamente el sector frutícola latinoamericano cuenta con gran estabilidad y sostenibilidad como actividad productiva e industrial y está llamado a tener un papel muy protagónico en un futuro escenario de alta demanda de alimentos, por suelos, por clima, por experiencia y por versatilidad de productos en sus portafolios exportadores.

Fuente
Blueberries Consulting

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