Representantes del Comité de Arándanos de Frutas de Chile analizaron la pasada temporada y los desafíos de la industria

Algunos de los temas se centraron en analizar el fin de la temporada de ambas especies, así como la importancia de mantener la calidad y la consistencia para apuntar a una mayor competitividad en los mercados de destino. La nueva genética y el recambio varietal también fueron temáticas de importancia analizadas por destacados expertos nacionales e internacionales en el Seminario Internacional Cherries & Berries, organizado por Blueberries Consulting y que contó con apoyo de Prochile, INIA y el Ministerio de Agricultura.

El evento se desarrolló con seminarios paralelos: Uno de arándanos y otro de cerezas. Además, se dispuso de un salón de exhibición, donde diversas empresas de productos y servicios ligados a ambos cultivos, pudieron presentar su oferta a los participantes.

El encuentro de arándanos comenzó con palabras de Jorge Esquivel, director de Blueberries Consulting, quien destacó el trabajo que realizan para contar con análisis que permitan a los participantes mejorar su trabajo: “En 2024, nuestros Seminarios Internacionales de Blueberries continuarán apoyando a la industria en Chile, Perú, México y Marruecos. Además, del 8 al 10 de mayo seremos coorganizadores del Blueberry Arena en Macfrut 2024, en Rimini, Italia. Y como parte de nuestra visión de seguir abriendo oportunidades, muy pronto llevaremos el Tour Mundial del Arándano a China, organizando el primer Seminario Internacional de Blueberries Consulting en este gigante asiático”, indicó, invitando a los presentes  a participar.

Luego, Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile indicó que la industria está en un proceso de reestructuración producto del cambio que se ha producido en la producción de los arándanos: “Pasamos de ser un país que producía, prácticamente solo en contra estación, a competir con países como Perú y con países que han crecido, especialmente en el último tiempo, como es México, Marruecos, y China, lo cual, nos impone desafíos y decisiones que debemos abordar como industria, si queremos seguir participando de forma exitosa en este sector a nivel global”, destacó.

De acuerdo con Armstrong, la temporada pasada fue buena, especialmente debido a la baja del suministro peruano que dejó un espacio bastante más grande que se pudo aprovechar, particularmente en el inicio de la campaña. “Lo que generó condiciones de mercados que nos permitieron tener mejores resultados. Durante gran parte de la temporada lo hicimos bien, porque cosechamos la fruta de forma pausada y la cual llegó con muy buena calidad, mejor que la fruta peruana y eso se premió con buenos precios. Sin embargo, tuvimos un `PERO`, en la práctica, porque se exportó fruta que no tenía la condición o no eran de las variedades que se requieren, lo cual al final perjudica a toda la industria chilena del arándano. Comenzamos bien la campaña, pero no finalizamos muy bien porque enviamos fruta que no debíamos haber enviado. Tuvimos una mala lectura de los volúmenes de Perú que fueron más tardíos, entonces se juntó fruta que no llegó bien de Chile con volúmenes mayores Perú al término de su temporada. En el peak de nuestra oferta hubo más fruta que la campaña pasada, a partir de mediados de diciembre hasta finales de febrero”, remarcó.

Según el representante del Comité: “Si queremos seguir participando en esta industria tenemos que ser competitivos y no solo en la ventana nuestra sino en todas. Si Perú hubiese cumplido su estimación inicial de exportar 320.000 toneladas versus las 220.000 que envió en la temporada que recién pasada, estamos hablando de 100.000 toneladas más de lo que exporta Chile. Por lo tanto, esta es nuestra realidad, y con ella en mente debemos seguir trabajando y asumir que habrá más fruta en el mercado. Por ello, llegar bien al mercado y que la fruta se pague bien es el desafío. Desde el Comité de arándanos hace 15 años hemos trabajado en temas de calidad. En los temas varietales hemos clasificado las variedades en distintos grupos que, de alguna manera, se ha ido orientando hacia variedades hay que dejar de lado y las que hay que privilegiar. Por ello, es importante hacer un buen manejo desde el campo y tener óptimos servicios logísticos para que la fruta llegue bien y llegue más rápido a los mercados”.

Armstrong dijo que este año el comité evaluará la cosecha mecanizada para fresco. “En las variedades que tenemos en Chile, una parte de la cosecha se hace mecanizada. Lo anterior disminuirá los costos y aumentará nuestra capacidad de cosechar fruta, ya qué difícil contar la cantidad de gente necesaria para cosechar bien”, indicó.

Análisis de la Temporada y perspectivas

Julia Pinto, gerente técnico del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, realizó la presentación “Análisis de la temporada 2023-24 en Calidad y Condición. ¿Qué esperamos para el futuro”?, en la cual indicó: “Fue una temporada buena por el espacio que nos dejó Perú, debido a una baja en su producción. Sin embargo, seguimos con la práctica de exportar fruta que llega con problemas a destino. Por lo tanto, es importante reflexionar sobre esto. Otro tema importante son los volúmenes o la avalancha de kilos que tenemos en los arándanos. Hasta la semana 11 de despacho, teníamos 367 millones de kilos (2023-2024), lo que es mucha fruta, considerando los envíos regulares de Perú y otros competidores. Esta temporada tuvo una caída el 22% y México una baja del 22%”, afirmó Pinto.

Según la profesional: “si pensamos en la cifra de la temporada anterior y si le sumamos la estimación de Perú y sumamos a Marruecos, podríamos llegar a 500 millones de kilos de fruta que se tiene que colocar en los mercados. Vamos a tener arándanos todo el año. No hay ventana y para eso hay que tener buenos productos para poder competir con otros orígenes. Asimismo, hay que ir evaluando también lo que está pasando con los eventos climáticos extremos, que cada vez son más extensos. Por ejemplo, la temporada anterior las olas de calor fueron frecuentes y extensas, y fueron en diciembre. Si vemos la zona centro-sur partieron a finales de noviembre, y después siguieron en diciembre.

Julia Pinto Gerente Técnico Comité de Arándanos de Frutas de Chile

Y eso nos perjudicó mucho la fruta, lo que no es excusa para que mandemos frutas que no corresponde, sino que es una realidad que tenemos que trabajar. En la zona sur tuvimos menos olas de calor Sin embargo, esta temporada recién pasada cambió el escenario: no tuvimos grandes olas de calor en diciembre en la zona centro sur y ni en el sí no que estas sucedieron en enero, y principalmente del 15 de enero en adelante comenzaron las olas de calor, pero como nosotros veníamos atrasados- en algunas zonas una semana, en otros 10 días o 2 semanas-, a esa fruta le afectó las olas de calor. Por lo tanto, no sabemos qué pasará con los eventos climáticos”, indicó.

Pinto comentó que en octubre todos los meteorólogos decían que sería horrible el calor y teníamos temperatura sobre 40 grados y eso no se dio, lo cual, permitió sacar fruta más temprana y con buena calidad. En cuanto, al programa de verificaciones en origen y esta consolidación en origen, la gerente puntualizó que se verifican todas las empresas socias del Comité en cuanto a lo que están sacando. “No es un control de calidad, sino una muestra para saber que están sacando semanalmente. Por lo tanto, verificamos parámetros de calidad, pero nos concentramos mucho más en la condición, que es lo que más no pega en destino. Esta fruta se califica en conforme y no conforme, en base una normativa mínima que establecemos los socios del Comité, junto con verificar los temas inocuidad”.

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