Mercados y competitividad

Mercado, genética y competencia global: las señales para el negocio del arándano chileno

En el XL Seminario Internacional de Blueberries en Chile, el bloque comercial dejó una definición clara: la competitividad del arándano chileno dependerá de una reconversión varietal más rápida, una mejor calidad de llegada, mayor eficiencia logística y una estrategia comercial más precisa.

El negocio global del arándano atraviesa una etapa más exigente. En el XL Seminario Internacional de Blueberries, realizado en Chile, el bloque comercial dejó una señal clara: para sostener su competitividad, la industria chilena deberá acelerar su transformación productiva y comercial.

La charla “Un análisis macro de la industria del arándano: flujos comerciales y hábitos de consumo”, a cargo de Gonzalo Salinas, analista de Rabobank, abrió una mañana centrada en los cambios que están redefiniendo el mercado. Su exposición mostró que la industria ha crecido a tasas superiores al 10% anual en la última década, superando los 1,8 millones de toneladas producidas. De mantenerse esa tendencia, el volumen global podría sobrepasar los 3 millones de toneladas en los próximos años, impulsado por una demanda que sigue expandiéndose.

Ese crecimiento ha sido liderado por Perú, que en pocos años pasó de tener una presencia marginal a exportar cerca de 300.000 toneladas anuales, consolidándose como el principal actor global. Chile, en cambio, ha reducido su volumen de fruta fresca y hoy se mueve en torno a las 90.000 toneladas, en medio de un proceso de reconversión varietal orientado a reposicionar su oferta.

Estados Unidos sigue siendo clave, pero el escenario cambió

Estados Unidos continúa siendo el principal destino del arándano chileno, concentrando cerca del 50% de sus exportaciones, seguido por Europa con un 30%. Asia, en tanto, ha perdido peso relativo a medida que crece la producción china

Pero el mercado norteamericano ya no ofrece las mismas condiciones de hace algunos años. El aumento de la producción local, junto con el fuerte avance de Perú y México, ha intensificado la competencia dentro de la misma ventana comercial y ha reducido los espacios en los que Chile operaba con mayor holgura.

José Monasterio y Pilar Bañados en el Panel “Un análisis macro de la industria del arándano: flujos comerciales y hábitos de consumo” © Blueberries Consulting

Transformación productiva y presión competitiva

El panel “Chile ante la nueva competencia global: ¿estrategia defensiva o transformación?” reunió a Felipe Silva, Ruy Barbosa, Pilar Bañados, José Monasterio, Ignacio Santibáñez y Francisco Herrera, quienes coincidieron en que la industria chilena enfrenta desafíos relevantes en logística, calidad y variabilidad de la oferta.

En ese contexto, el recambio varietal apareció como el principal eje de recuperación y transformación para que Chile pueda reposicionarse en el mercado internacional. A ello se suman otros factores decisivos, como sostener una calidad exportable real, mejorar la condición de llegada y responder con mayor precisión a las exigencias del mercado.

Las diferencias de competitividad también se expresan en costos y tiempos de tránsito. Producir en Perú puede resultar hasta un 30% más barato que en Chile, a lo que se suma una logística más eficiente hacia los principales mercados. Mientras Perú puede llegar a Estados Unidos en menos de diez días, Chile enfrenta trayectos que pueden superar los veinte e incluso los treinta días, con el consiguiente impacto en la condición de la fruta y en los precios obtenidos.

Frente a este escenario, el mensaje del bloque comercial fue consistente: la industria chilena necesita acelerar la reconversión varietal, reducir la brecha entre la fruta enviada y la que llega en óptimas condiciones, optimizar la logística y afinar su estrategia comercial para evitar concentraciones de oferta en semanas críticas.

Felipe Silva, Ruy Barbosa, Pilar Bañados, José Monasterio, Ignacio Santibáñez y Francisco Herrera @ Blueberries Consulting

El congelado también entra en la ecuación

Al cerrar la mañana comercial en Monticello, Andrés Armstrong agregó un elemento que amplía la lectura del negocio: el buen momento que atraviesa la industria chilena del arándano congelado. A su juicio, este segmento también debe ser considerado dentro del análisis sectorial, tanto por su volumen como por los retornos que hoy está generando.

Su observación reforzó una idea transversal de la jornada: la competitividad del arándano chileno ya no puede evaluarse desde una sola variable. Mercado, genética, calidad, logística y segmentación comercial forman hoy parte de una misma ecuación.

Cambiar a tiempo para seguir compitiendo

La conclusión de la mañana comercial fue nítida: el negocio del arándano está dejando atrás su fase de expansión acelerada para entrar en una etapa de consolidación y competencia más sofisticada.

Chile sigue siendo un actor relevante, pero su posición ya no está asegurada. En un escenario de mayores volúmenes, precios más ajustados y consumidores cada vez más exigentes, la competitividad dependerá de la capacidad de adaptación. El desafío ya no es solo crecer, sino transformarse a tiempo para seguir compitiendo.

Fuente
Blueberries Consulting

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