Industria del arándano de China lanza estrategia de crecimiento para desarrollo de alta calidad
La industria del arándano en China está consolidando un cambio de enfoque hacia un desarrollo de alta calidad, basado en una estrategia de crecimiento dual que articula el fortalecimiento de la producción nacional con la expansión del comercio internacional.
Este modelo, que se ha acelerado en los últimos años, busca garantizar el abastecimiento durante todo el año, diversificar la oferta y posicionar al país como un actor cada vez más relevante en el mercado global.
Producción interna impulsa el cambio
El crecimiento del sector se sustenta, en primer lugar, en la expansión de la producción local de arándanos. Entre 2020 y 2025, la superficie cultivada aumentó desde 996.000 mu a 1,58 millones de mu, mientras que la producción pasó de 347.200 a 810.000 toneladas.
Este aumento ha tenido efectos directos en el consumo: los precios han bajado y el arándano dejó de ser un producto exclusivo para transformarse en una fruta más presente en los hogares chinos.
En ciudades como Kunming, por ejemplo, los valores en temporada alta se han reducido de forma significativa, reflejando el impacto de la mayor oferta.
A este proceso se suma la incorporación de tecnología agrícola. En regiones como Yunnan, el uso de invernaderos y cultivos en sustratos sin suelo permite controlar las condiciones de producción, mejorar la calidad y extender los periodos de cosecha.
Oferta durante todo el año
Uno de los objetivos centrales de la estrategia dual es asegurar un suministro constante. Para ello, China ha desarrollado una producción coordinada entre distintas regiones, que permite cubrir las diferentes estaciones del año.
Yunnan lidera el abastecimiento en invierno y primavera, mientras que provincias como Shandong y Liaoning concentran su producción en verano y otoño. Otras zonas, como Guizhou y Xinjiang, cumplen roles complementarios en procesamiento y producción tardía.
Este esquema ha sido clave para sostener el crecimiento del mercado interno y responder a una demanda cada vez más amplia.
Importaciones complementan el mercado
A pesar del aumento en la producción nacional, China mantiene una demanda activa de arándanos importados. En 2024, el país importó 38.700 toneladas, con Perú como principal proveedor, concentrando cerca del 90% del volumen.
Las importaciones cumplen un rol estratégico dentro del modelo: permiten asegurar disponibilidad constante, especialmente en periodos en que la producción local es menor, y ofrecen mayor diversidad al consumidor.
Para países exportadores como Chile, este escenario abre oportunidades en un mercado que sigue creciendo y sofisticándose.
Exportaciones en expansión
El segundo eje de la estrategia dual es el impulso a las exportaciones.
Los envíos de arándanos chinos han crecido de forma acelerada en los últimos años, pasando de 177,9 toneladas en 2022 a 2.592,29 toneladas en 2024, con un aumento significativo en su valor.
Los principales destinos se concentran en Asia y mercados cercanos, donde China ha logrado posicionarse gracias a mejoras en calidad, manejo poscosecha y logística de cadena de frío.
Hacia un desarrollo de mayor calidad
El avance de la industria del arándano refleja una transformación más amplia en la agricultura china.
El desafío ya no está solo en aumentar el volumen de producción, sino en mejorar la calidad, agregar valor y evitar una competencia centrada únicamente en precios. En ese contexto, el desarrollo de productos derivados y el fortalecimiento de la cadena productiva aparecen como pasos clave.
Con esta estrategia dual, China no solo busca consolidar su mercado interno, sino también ampliar su presencia internacional, en un escenario que impacta directamente a productores globales y socios comerciales como Chile.
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