Mercado y oferta

Serbia proyecta una temporada de arándanos con más volumen, calidad estable y una ventana comercial estratégica

El sector serbio espera una cosecha 2026 favorable, con crecimiento en volumen y buena calidad, apoyado en una ventana de oferta relevante para el retail de Europa occidental y en una estructura logística orientada a responder con continuidad al mercado.

Los exportadores serbios de arándanos enfrentan la temporada 2026 con una mirada optimista. Así lo plantea Radoje Đoković, director de Pureberry, quien sostiene que los indicadores actuales apuntan a una campaña favorable tanto en volumen como en calidad.

En las dos últimas temporadas, las heladas han golpeado con fuerza a cultivos como cerezas, albaricoques y ciruelas en distintas zonas de Serbia. Los arándanos, sin embargo, han logrado sortear en gran medida ese escenario gracias a su mayor resistencia y a una floración más tardía. En ese contexto, la producción se ha mantenido estable, la calidad de la fruta no ha cedido y la industria ha seguido consolidando su presencia en el retail de Europa occidental.

Como director de Pureberry, una de las principales operaciones de arándanos del país, Đoković supervisa producción en varias zonas agroclimáticas, tres líneas de embalaje, dos clasificadoras ópticas y Pure Logistics, la empresa de transporte del grupo. Esa estructura le permite tener una visión amplia de la cadena, desde el huerto hasta la góndola del minorista.

“La primavera transcurrió sin heladas importantes, lo que es una buena señal para toda la temporada”, señaló Đoković. “Los indicadores actuales apuntan a una muy buena cosecha tanto en volumen como en calidad. En el caso de los arándanos, esperamos un crecimiento cercano al 15% respecto de 2025”.

Una temporada 2025 estable y con mejores precios

Según Đoković, la temporada 2025 fue sólida: más estable que espectacular. No hubo un peak pronunciado de cosecha y los volúmenes se distribuyeron de forma bastante uniforme durante todo el período de recolección. Las condiciones climáticas favorecieron la calidad de la fruta y, además, la menor disponibilidad de fruta de hueso —afectada por las heladas— dejó a los productores de arándanos en una posición relativamente favorable en términos de precio.

“El precio medio en origen en 2025 fue alrededor de 1,25 euros por kilo más alto que en 2024”, indicó Đoković, aunque aclaró que ese aumento no se trasladó con la misma intensidad a los valores observados en los tramos posteriores de la cadena.

Una ventana comercial relevante

Buena parte de la lógica comercial del arándano serbio está determinada por el calendario. Las variedades Duke y Draper, predominantes en el país, entran en producción en una ventana ubicada entre el cierre de las temporadas de España y Marruecos y el inicio de la cosecha polaca, un período que Đoković define como “estratégicamente muy significativo”.

Polonia es el punto de comparación más evidente para la última parte de la temporada. Se trata de un productor de gran volumen, pero altamente dependiente de la cosecha mecánica en plantaciones extensivas. Según Đoković, entra al mercado con precios más bajos, aunque también con un perfil de calidad diferente. Para minoristas e importadores que buscan fruta cuidadosamente seleccionada y lista para retail, esa diferencia resulta relevante.

El caso de Rumania es distinto. Ambos países ya se encuentran muy cerca en exportaciones de arándanos y sus calendarios de cosecha se superponen directamente. En palabras de Đoković, Rumania se ha convertido en un competidor real, en una dinámica similar a la que vivió Serbia frente a Italia a partir de ventanas de cosecha coincidentes. Mientras Polonia compite principalmente en volumen y precio, Rumania lo hace en condiciones mucho más parecidas a las de Serbia: fruta de calidad, plazos similares y una cadena de suministro cada vez más profesionalizada.

© Pureberry

Preparados para una operación de largo plazo

Las plantaciones serbias de arándanos han seguido expandiéndose, aunque a un ritmo menos acelerado que el observado hace cuatro o cinco años, cuando el cultivo vivía una fase de crecimiento mucho más intensa. Para Pureberry, esa desaceleración no representa una amenaza. La empresa cuenta con producción propia en distintas zonas de cultivo para amortiguar variaciones localizadas y con una red consolidada de productores que, según Đoković, ha dado continuidad al negocio.

La operación de embalaje está dimensionada para manejar volúmenes mayores a los actuales: su capacidad estacional ronda las 2.000 toneladas, de las cuales hoy se utiliza cerca del 75%. Pure Logistics gestiona la cadena de frío de extremo a extremo, un factor que Đoković considera cada vez más intransable para operar con Europa occidental.

“Hoy los distribuidores quieren un producto terminado, producido y embalado con calidad”, señaló. Para la empresa, poder colocar esa fruta en compradores europeos bajo la etiqueta “Producido en Serbia” también tiene un valor de posicionamiento país.

Costos bajo presión, pero con demanda firme

El contexto, sin embargo, no está exento de dificultades. La turbulencia geopolítica —incluida la guerra en Ucrania y las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz— ha impactado en los costos de insumos que afectan directamente a los productores serbios. Entre los principales puntos de presión aparecen los envases plásticos, la energía y el combustible.

“Todo esto incide en los costos generales de producción y logística”, dijo Đoković. Su lectura, sin embargo, es pragmática: el comercio se adapta, los productos siguen llegando a los clientes y lo que hoy se requiere es un mayor nivel de flexibilidad operativa.

La demanda, por ahora, continúa avanzando en la dirección esperada. El consumo de arándanos crece tanto en los mercados de exportación como en el mercado interno, aunque las ventas semanales fluctúan según la disponibilidad de otras frutas de verano, como fresas, cerezas, frambuesas y sandías. Lo que no ha cambiado es la posición que ya han logrado los arándanos serbios en el retail de Europa occidental.

“Los arándanos serbios ya se han asegurado una posición estable basada en la calidad”, afirmó Đoković, una percepción que, según indica, se refleja en mercados como Alemania, Francia, Países Bajos y Reino Unido.

Primeros envíos desde la semana 24

Para los compradores que ya están planificando el verano, el mensaje de Pureberry es directo: se espera un suministro estable de arándanos serbios de calidad. Los primeros envíos a los mercados europeos están programados a partir de la semana 24, en línea con la ventana habitual de cosecha del país.

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