Industria y competitividad

Marruecos fortalece su posición en el mercado mundial del arándano con mayores volúmenes de producción y exportación

La campaña 2025/26 cerró con 102.141 toneladas exportadas, mientras el sector enfrenta mayores exigencias en agua, mano de obra, calidad y diversificación de mercados. Estos desafíos serán parte del análisis del XLIII Seminario Internacional de Frutos Rojos Marruecos 2026, que se realizará el 16 de septiembre.

La producción y las exportaciones de arándanos continúan creciendo en Marruecos, consolidando al país como uno de los proveedores relevantes del mercado internacional, especialmente hacia Europa. Datos recientes de la International Blueberry Organization (IBO), Morocco Foodex y fuentes de comercio internacional muestran la rápida transformación de la industria marroquí, aunque esta expansión también plantea mayores desafíos climáticos, productivos y comerciales.

El crecimiento ha sido impulsado por el aumento de la superficie cultivada, mejoras en productividad, inversiones en producción protegida y una demanda creciente de fruta fresca. Sin embargo, la temporada 2025/26 también puso de manifiesto la exposición del sector a lluvias intensas, bajas temperaturas, fuertes vientos y otras alteraciones climáticas.

Marruecos gana espacio entre los principales productores

Según la evaluación más reciente del IBO, Marruecos se ubicó en 2025 entre los cinco mayores productores mundiales de arándanos, tras superar a varios países productores tradicionales. La organización informó una producción de 84.940 toneladas y proyecta que tanto la superficie cultivada como los volúmenes continuarán aumentando.

El IBO también identifica a Marruecos como uno de los orígenes de mayor crecimiento dentro de Europa, Medio Oriente y África. Datos anteriores de la organización situaban la producción de arándanos frescos en aproximadamente 71.700 toneladas en 2024, con rendimientos cercanos a 18.343 kilos por hectárea. Cerca del 95% de la producción tendría como destino los mercados internacionales, lo que refleja la fuerte orientación exportadora del sector.

La magnitud del cambio se aprecia al revisar su trayectoria. En 2009, Marruecos exportaba alrededor de 636 toneladas de arándanos. Para 2024, los envíos habían aumentado hasta aproximadamente 83.000 toneladas, de acuerdo con datos internacionales citados en informes recientes.

Con ese crecimiento, el país pasó rápidamente a ocupar un lugar entre los principales exportadores mundiales. Datos correspondientes a 2024 lo situaban entre los cuatro mayores exportadores, junto con Perú, Chile y España, con una participación cercana al 8% de los envíos globales.

A escala mundial, las exportaciones de arándanos se estimaron ese año en alrededor de un millón de toneladas, con un valor aproximado de US$6.700 millones.

Las exportaciones mantienen su expansión

Los datos correspondientes a la temporada agrícola 2025/26 confirman que el crecimiento continuó. Morocco Foodex informó que las exportaciones marroquíes de arándanos alcanzaron las 102.141 toneladas, de las cuales 92.510 correspondieron a fruta fresca y 9.631 a productos procesados. El volumen combinado fue 7% superior al de la temporada anterior.

Las diferencias entre las cifras de producción anual y las exportaciones por temporada se explican porque ambas estadísticas consideran períodos y categorías distintas. Las estimaciones productivas suelen referirse a un año calendario o productivo, mientras que las cifras de exportación pueden abarcar una campaña agrícola específica e incorporar tanto fruta fresca como productos procesados.

La ubicación geográfica continúa siendo una de las principales ventajas de Marruecos. Su cercanía con Europa permite movilizar fruta fresca con mayor rapidez que proveedores ubicados a mayores distancias. España, Alemania y Reino Unido se encuentran entre los destinos relevantes para los productos frescos marroquíes, aunque la industria también busca ampliar su presencia fuera del continente europeo.

El IBO ha destacado además el creciente papel de Marruecos como proveedor durante el invierno y la primavera. Su calendario productivo puede extenderse desde noviembre hasta julio, lo que permite abastecer al mercado europeo durante períodos en que la oferta de algunos orígenes competidores es más limitada.

Paralelamente, aumenta el interés por desarrollar mercados en Asia y Medio Oriente.

Genética, tecnología y calidad acompañan el crecimiento

La expansión del sector ha estado respaldada por inversiones en nuevas variedades, producción protegida, manejo postcosecha y logística. Los productores incorporan genética mejorada y nuevas tecnologías de cultivo con el objetivo de elevar los rendimientos y responder a las exigencias de calidad de los principales compradores internacionales.

Arándanos producidos en Marruecos junto a una moneda de 10 dírhams, utilizada como referencia visual de su calibre. © talianberry.it

 

Sin embargo, el rápido crecimiento también ha hecho más visibles algunos riesgos.

Las condiciones meteorológicas fueron especialmente complejas durante la campaña 2025/26. Marruecos registró fuertes precipitaciones y temperaturas inusualmente bajas desde finales de 2025 y comienzos de 2026, especialmente en las zonas productoras del norte.

En el sur, fuertes vientos provocaron daños en invernaderos, cubiertas plásticas y otras infraestructuras utilizadas en producción protegida.

El impacto se hizo especialmente evidente durante los primeros meses de 2026. El IBO informó que las tormentas que afectaron a Souss-Massa en febrero ocasionaron importantes daños en estructuras productivas. Algunas estimaciones apuntaron a reducciones de entre 15% y 25% en los volúmenes de arándanos hacia la novena semana de la temporada, con pérdidas considerablemente mayores en determinadas localidades.

Las sucesivas lluvias, las bajas temperaturas y una menor radiación solar también habrían contribuido a reducir los volúmenes y el calibre de la fruta en algunas zonas.

Pese a estas dificultades, Marruecos mantuvo una actividad exportadora relativamente sólida. Los envíos disminuyeron durante febrero y marzo, pero posteriormente se recuperaron y superaron los niveles habituales en abril y mayo.

Esta evolución mostró la capacidad de la industria para compensar parcialmente las interrupciones iniciales gracias al aporte de distintas regiones productoras y a cosechas más tardías.

Agua y mano de obra, desafíos de largo plazo

La disponibilidad de agua constituye otro desafío estructural.

El cultivo del arándano requiere un suministro hídrico confiable, mientras Marruecos enfrenta una escasez persistente y períodos prolongados de sequía. Por ello, la expansión de cultivos de alto valor dependerá cada vez más de sistemas eficientes de riego, una mejor gestión del recurso hídrico y tecnologías capaces de sostener la productividad bajo condiciones más restrictivas.

La disponibilidad de trabajadores también adquiere mayor relevancia a medida que aumenta la producción. El IBO ha advertido que la rápida expansión del sector incrementa la demanda de mano de obra estacional y que productores de distintas regiones están encontrando dificultades para disponer de suficientes trabajadores durante los períodos de mayor cosecha.

Trabajadoras marroquíes en la campaña de recolección de frutos rojos © Blueberries Consulting

 

Una industria mundial con mayor oferta

El crecimiento marroquí ocurre en una industria mundial que también continúa expandiéndose.

Según el IBO, la producción mundial de arándanos alcanzó aproximadamente 2,15 millones de toneladas en 2024, un 21% más que el año anterior. La fruta fresca representó cerca del 78% de ese volumen y el 22% restante se destinó a procesamiento.

La producción global debería continuar aumentando durante los próximos años debido a la entrada en producción comercial de nuevas plantaciones y a la mejora de los rendimientos.

América continúa siendo uno de los grandes centros productivos, mientras Asia-Pacífico incrementa rápidamente su participación, impulsada principalmente por China. Europa, Medio Oriente y África también deberían registrar una expansión importante, con Marruecos identificado por el IBO entre sus principales impulsores.

Las proyecciones apuntan a que la producción marroquí podría crecer cerca de 70% respecto de un nivel base de aproximadamente 85.000 toneladas durante los próximos años.

Ese escenario podría acortar aún más la brecha con los países que actualmente lideran la producción mundial.

El próximo desafío ya no es solo crecer

Para Marruecos, el desafío de las próximas temporadas será sostener este crecimiento sin perder competitividad ni rentabilidad.

El aumento de la oferta mundial, una mayor superposición entre los calendarios de distintos orígenes y las crecientes exigencias de los compradores obligan a mirar más allá del volumen. La regularidad de los programas comerciales, la calidad de la fruta, la eficiencia productiva, la disponibilidad de agua y mano de obra, la incorporación de nuevas variedades y la apertura de mercados serán cada vez más determinantes.

A medida que aumente la producción, Marruecos también necesitará diversificar sus destinos. Europa continúa concentrando buena parte del negocio exportador, pero desarrollar otros mercados será cada vez más importante para absorber nuevos volúmenes y reducir la dependencia de un número limitado de destinos.

Llegar a mercados más lejanos exigirá, además, seguir fortaleciendo la cadena de frío, el embalaje, la selección, la logística y las tecnologías postcosecha para evitar que la mayor distancia comprometa la condición de la fruta.

Marruecos pone sus próximos desafíos en discusión

En este escenario, el debate ya no se centra únicamente en cuánto puede seguir creciendo Marruecos, sino en cómo sostener esa expansión con mayor competitividad, eficiencia y capacidad de adaptación.

Ese será precisamente uno de los ejes del XLIII Seminario Internacional de Frutos Rojos Marruecos 2026, que se realizará el 16 de septiembre y reunirá a especialistas, empresas, investigadores y representantes de distintos eslabones de la industria internacional.

El programa abordará varios de los desafíos que acompañan este rápido crecimiento. Cindy van Rijswick, de Rabobank Research, analizará la industria global del arándano, los flujos comerciales y los hábitos de consumo; Álvaro Villalba, de Hortifrut, profundizará en las ventajas competitivas de Marruecos y el valor estratégico de la genética; mientras Thomas Grandperrin, de Agronometrics, presentará la experiencia del Morocco Data Club y el uso de información en tiempo real frente a la incertidumbre de la campaña 2025/26.

Los desafíos productivos también ocuparán un espacio central. Moisés Cohen Amar abordará la gestión hídrica de precisión en arándanos; Daniel Manríquez analizará la importancia de la cutícula frente al estrés biótico y abiótico; y Reinaldo Campos-Vargas, de la Universidad de Chile, profundizará en el uso de reguladores de crecimiento en precosecha para mejorar la calidad y prolongar la vida postcosecha de la fruta.

A ello se sumará el panel “Análisis de la industria mundial de los frutos rojos: retos y estrategias para la competitividad”, moderado por Amine Bennani, presidente de la Asociación Marroquí de Productores de Frutos Rojos, que reunirá a representantes de la producción, el mercado, la investigación, empresas internacionales y organismos vinculados a la sanidad y la exportación.

Amine Bennani, Presidente de la Asociación de Productores de Frutos Rojos de Marruecos – XXXIII Seminario Internacional de Frutos Rojos Marruecos 2024

 

La conversación permitirá analizar desde distintas perspectivas algunos de los principales desafíos que acompañan la expansión de la industria: productividad y mano de obra, calidad y eficiencia operacional, diversificación de mercados, investigación aplicada, cumplimiento fitosanitario y capacidad para sostener la competitividad frente a una oferta mundial creciente.

El encuentro pondrá así en discusión una pregunta que adquiere cada vez mayor importancia para la industria marroquí: qué necesita un sector que ya alcanzó escala para continuar creciendo sin perder calidad, rentabilidad ni competitividad internacional.

Los arándanos dentro del crecimiento agroexportador marroquí

El crecimiento del arándano se inserta, además, en una expansión más amplia de las exportaciones agrícolas de Marruecos.

Morocco Foodex informó que las exportaciones agroalimentarias alcanzaron US$9.100 millones en 2025, un 38% más que en 2020, mientras los volúmenes llegaron a 4,7 millones de toneladas. El sector agroexportador representó cerca del 18% de las exportaciones totales de mercancías del país.

Los arándanos constituyen solo una parte de este sistema exportador, pero su rápida expansión refleja la creciente importancia de las frutas frescas de alto valor dentro del comercio internacional marroquí.

En menos de dos décadas, Marruecos pasó de ser un productor relativamente pequeño de arándanos a convertirse en un actor relevante del comercio mundial. El siguiente paso será demostrar que ese crecimiento puede sostenerse frente a mayores exigencias productivas, ambientales y comerciales.

Ese desafío será también parte de la conversación que reunirá a la industria internacional el próximo 16 de septiembre en Marruecos.

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