Desde la raíz hasta la fruta: las claves fisiológicas y nutricionales del arándano actual
En la producción moderna de arándanos, la calidad ya no se define únicamente en la cosecha ni en la postcosecha. Se construye antes, desde la raíz, en la fisiología de la planta y en las decisiones agronómicas que acompañan todo el ciclo productivo.
Ese fue el hilo conductor de tres presentaciones técnicas del XL Seminario Internacional Blueberries Chile 2026, donde Antonio Acedo, Gerardo Núñez y Juan Hirzel abordaron, desde perspectivas complementarias, un mismo desafío: cómo sostener productividad y calidad exportable en sistemas cada vez más exigentes. El punto de encuentro entre las tres exposiciones estuvo en la necesidad de entender el cultivo como un sistema integrado, donde raíz, fisiología, nutrición y bioestimulación interactúan de manera permanente.
Raíces bajo presión
Antonio Acedo de Projar, centró su exposición en un aspecto que muchas veces queda en segundo plano: el comportamiento del sistema radical en cultivos en contenedor. En estos sistemas, explicó, las raíces no solo cumplen una función de absorción, sino que están condicionadas por el sustrato y por la geometría del contenedor. Ambos factores determinan el espacio disponible, la aireación, la retención de agua y, en consecuencia, la funcionalidad del sistema radical.
Uno de los puntos más relevantes es el envejecimiento prematuro de las raíces. Cuando el sustrato está mal estructurado o el contenedor restringe el desarrollo, el sistema radical pierde funcionalidad antes de tiempo. Esa condición repercute directamente en la capacidad de la planta para sostener productividad y calidad, porque un sistema radical activo y renovado es la base de un cultivo más eficiente.

Antonio Acedo en la charla «Sistema radical del arándano en contenedores: influencia del sustrato y la geometría sobre crecimiento y envejecimiento» © Blueberries Consulting
Fisiología en equilibrio
Desde una mirada más amplia, Gerardo Núñez de la Universidad de Florida, abordó la relación entre ambiente, metabolismo y calidad. Su planteamiento se concentró en cómo variables como temperatura, radiación, disponibilidad hídrica y manejo agronómico condicionan el desempeño fisiológico del arándano en sistemas de alta exigencia.
Bajo ese enfoque, la calidad no aparece como un atributo aislado, sino como el resultado de procesos fisiológicos y metabólicos que dependen de la forma en que la planta interactúa con su entorno. La firmeza, los azúcares, la acidez y la vida en postcosecha están vinculados a ese equilibrio. Cuando se altera por estrés, manejo inadecuado o limitaciones fisiológicas, la fruta expresa esas diferencias en su condición final.

Gerardo Nuñez en la charla «Bases fisiológicas del arándano moderno: Interacción Ambiente–Metabolismo–Calidad en sistemas de alta exigencia» © Blueberries Consulting
Nutrición y bioestimulación con foco en evidencia
Juan Hirzel, investigador INIA, llevó la discusión hacia la necesidad de revisar las prácticas actuales de nutrición y bioestimulación en nuevas variedades. Su exposición puso sobre la mesa una interrogante de fondo: si el material vegetal ha cambiado y los estándares de calidad son cada vez más altos, las estrategias nutricionales también deben ajustarse a esa nueva realidad.
En ese contexto, Hirzel subrayó la importancia del diagnóstico específico para conocer el estado nutricional real de la planta y evitar aplicaciones generalizadas entre especies, así como entre cultivos en suelo y en maceta. El ajuste de las estrategias, planteó, debe responder a cada condición productiva y al comportamiento particular de cada variedad. A ello sumó la necesidad de que el material genético llegue respaldado por evaluación científica externa, desarrollada por centros académicos o de investigación.
La bioestimulación, por su parte, requiere el mismo nivel de rigurosidad. Su uso debe responder a objetivos definidos y estar respaldado por evidencia, de modo que la decisión de aplicarla tenga fundamento técnico y no se convierta en una práctica automática.

Juan Hirzel en la charla «Diagnóstico nutricional y bioestimulación en nuevas variedades de arándanos: ¿Estamos haciendo lo correcto?» © Blueberries Consulting
Productividad y calidad exportable
Aunque abordadas desde ángulos distintos, las tres presentaciones convergieron en una misma idea: la calidad exportable del arándano se construye antes de la cosecha. Un sistema radical funcional sostiene absorción y desarrollo; una fisiología equilibrada permite transformar mejor los recursos disponibles; y una nutrición ajustada favorece la expresión del potencial varietal en condiciones productivas concretas. Todo ello ocurre antes de que la fruta entre a las etapas finales de cosecha, selección y embarque.
Más allá de las diferencias temáticas entre una exposición y otra, el trasfondo productivo fue coincidente. Ya no basta con replicar manejos estándar o aplicar recetas generales. El escenario actual exige comprender cómo interactúan los procesos que sostienen la productividad y la calidad. En un mercado cada vez más exigente, esa base técnica define la consistencia de la fruta y su capacidad para responder a las condiciones del negocio exportador.
Más noticias sobre el Seminario Internacional Blueberries Chile 2026:
Industria chilena del arándano: señales de ajuste y reposicionamiento en el mercado global
Stands, encuentros y conversación técnica: el valor del networking en Blueberries Chile 2026
Mercado, genética y competencia global: las señales para el negocio del arándano chileno
Andrés Armstrong: “La industria chilena del arándano está en un proceso de transformación”
Revisa el resumen del XL Seminario Internacional Blueberries Chile 2026 en nuestro canal de Youtube Blueberries TV
Articulo anterior
Industria chilena del arándano: señales de ajuste y reposicionamiento en el mercado globalArtículo siguiente