La teledetección en la agricultura, una herramienta indispensable

La teledetección o detección remota ha logrado que en la agricultura se pueda prevenir, gestionar o predecir de una manera más realista.

El siguiente capítulo del libro “Tecnología Hortícola Mediterránea: Evolución y Futuro” ha sido redactado por el especialista Francisco José García, de la Universitat Politècnica de Catalunya. En él, se detallan cuales fueron los comienzos de la teledetección en la agricultura, las grandes ventajas que ofrecen en la prevención, gestión y predicción de ciertos eventos o acciones, y las perspectivas a futuro con relación a su uso.

La teledetección o detección remota ha logrado que actualmente, en la agricultura, se pueda prevenir, gestionar o predecir de una manera más realista.

Sus inicios se remontan a pequeñas parcelas experimentales de vid en Australia, dónde se medía el crecimiento del cultivo para determinar el momento óptimo de vendimia o la gestión del crecimiento del mismo.

Posteriormente y a partir de los años ´90, el desarrollo exponencial de tecnologías con cámaras multiespectrales de gran resolución permitió mejorar el uso de la teledetección y los resultados obtenidos para el monitoreo de la agricultura.

La complementariedad de herramientas

En la actualidad, si bien se siguen utilizando satélites con mucha más resolución y velocidad de revisión aplicados a extensiones de cultivos de grandes superficies, es verdad que existe otra herramienta complementaria y cada vez más utilizada, el dron. La aplicación del dron se limita a cultivos intensivos y de pequeñas superficies, generando y analizando datos con muchos más detalles que un satélite o un avión.

Principales usos de la teledetección

Sin dudas, la teledetección cumple un rol fundamental en la agricultura actual, y entre las principales ventajas que ofrece podemos destacar la determinación de la variabilidad del cultivo para la valorización de la cosecha, gestión del riego, fertilización variable y detección temprana de plagas y enfermedades.

Conclusiones finales

Es indiscutible que el uso de la teledetección aporta una enorme cantidad de beneficios para la agricultura como datos precisos y reales, aunque todavía queda debemos seguir trabajando en el “análisis e interpretación” de esos datos para que el agricultor pueda aprovecharlos de una manera más efectiva.

En cuanto a las herramientas de análisis, los sistemas actualmente ofrecen datos y ayudan al técnico que es quien finalmente toma decisiones según su interpretación, pero a futuro, se espera que las propias herramientas tomen sus decisiones bajo un criterio autónomo y preestablecido por los técnicos.

Articulo anterior

Artículo siguiente

ARTÍCULOS RELACIONADOS

La crisis de la agroalimentación se agrava tras siete meses de guerra en...

Family Farms importará vía terrestre 405.000 plantas de arándanos de Chile

Las cifras del arándano en el mercado de Estados Unidos