Genética y competitividad

Los productores polacos de arándanos apuestan por genética, estándares de calidad y equilibrio de oferta

En Polonia, el gremio de productores pone el foco en renovar variedades, elevar estándares de calidad y responder a la inestabilidad climática, en un escenario donde el país ya es importador neto de arándanos frescos y debe redefinir su estrategia de mercado.

Durante la reunión anual de la Asociación Polaca de Productores de Arándanos se abordaron temas clave de producción, regulación y mercado, con un fuerte énfasis en la calidad de la fruta, la estrategia varietal y la posición de Polonia en el mercado internacional del arándano.

Según el obtentor Paweł Korfanty, los estándares del mercado han cambiado de manera significativa en los últimos 15 a 20 años. Hoy los consumidores priorizan la calidad y el precio cumple un rol menos decisivo. En ese contexto, quienes producen fruta de alta calidad no reportan dificultades de comercialización, mientras que la calidad sigue siendo la principal debilidad estructural del sector.

Una parte importante de la producción aún se basa en cultivares más antiguos como Bluecrop, Spartan, Chandler, Nelson, Toro y Elliott. En contraste, variedades de nueva generación —incluidas Draper, Calypso y Liberty— se consideran más competitivas. Además de la firmeza, el sabor se está consolidando como un criterio de selección cada vez más relevante.

Desde 2020, la inestabilidad climática se ha intensificado, afectando la estabilidad del rendimiento y la calidad de la fruta. Incluso Bluecrop ha mostrado una disminución de productividad y calidad en las últimas temporadas. Las heladas de primavera continúan siendo un riesgo significativo.

La floración tardía no se considera una solución suficiente. En cambio, se pone mayor atención en la tolerancia genética a las heladas en flores y cuajado, así como en la presencia de yemas secundarias (inactivas) que permitan recuperar el rendimiento. Sin embargo, las plantas afectadas por heladas suelen producir bayas de menor calidad.

En mayo de 2025, un productor de Podlasie registró 21 noches con temperaturas bajo 0 °C. Loreto Blue tuvo un buen desempeño en esas condiciones, mientras que en Calypso se dañaron las hojas, pero las flores sobrevivieron y lograron producir fruta.

Korfanty señaló que la presión competitiva de países vecinos puede estar algo sobredimensionada. En Ucrania, las plantaciones se expandieron dinámicamente en los últimos años, pero la guerra ha limitado de forma significativa la disponibilidad de mano de obra, lo que frena un mayor desarrollo.

En Serbia, el auge inicial de plantaciones de Duke fue evidente, pero actualmente los productores enfrentan desafíos de cultivo y gran parte de su producción se orienta al mercado ruso. Una situación similar se observa en Georgia, donde las ventas también se concentran en gran medida en Rusia.

Korfanty presentó además dos nuevos cultivares de su programa de mejoramiento: Erisa y Eluna, ambos con maduración concentrada y hábito vegetal erguido.

Erisa destaca por una alta estabilidad de almacenamiento y un calibre de 18–22 mm. Eluna madura 3 a 4 días antes, produce bayas algo más grandes (22–24 mm), pero presenta una ventana de almacenamiento más corta. Ambos cultivares tuvieron buen desempeño tras el invierno 2024/2025. La maduración concentrada mejora la eficiencia de cosecha y la uniformidad del lote.

En 2025, la cosecha de arándanos de Polonia alcanzó casi 65.000 toneladas, con un potencial estimado de alrededor de 100.000 toneladas en temporadas favorables. Sin embargo, por primera vez el país se convirtió en importador neto de arándanos frescos: las exportaciones sumaron 20.900 toneladas, mientras que las importaciones llegaron a 26.300 toneladas.

El consumo interno es altamente estacional. Entre julio y septiembre se consumieron aproximadamente 40.000 toneladas, mientras que las importaciones se concentran fuera de la temporada nacional, especialmente en mayo y junio. Los principales orígenes que abastecen el mercado polaco son España (aprox. 6.600 toneladas), Chile (2.500), Perú (2.000), Marruecos (1.300) y Serbia (1.100). En tanto, Países Bajos y Alemania actúan en gran medida como centros de tránsito.

En este escenario, el sector enfrenta una decisión estratégica: invertir en genética de próxima generación, calidad y resiliencia climática, o asumir el riesgo de una pérdida gradual de competitividad.

Fuente
FreshPlaza

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