Thomas Fichet: “En arándanos, las hormonas cumplen un rol clave en la adaptación de la planta”
En el actual escenario de la industria del arándano, donde la productividad y la calidad dependen cada vez más de la precisión agronómica, la fisiología de la planta comienza a ocupar un lugar más visible en la discusión técnica. Así lo plantea el investigador Thomas Fichet, quien durante su participación en el Seminario Internacional Blueberries Lima 2026, abordó el papel de las hormonas vegetales y su relación con la capacidad de adaptación del cultivo frente a condiciones adversas.
En su charla “Mecanismos de inducción y diferenciación floral en arándanos”, presentada durante la primera jornada del encuentro, puso el foco en procesos fisiológicos que ayudan a comprender mejor cómo responde la planta al ambiente. En ese contexto, destacó la importancia de seguir profundizando este tipo de conocimientos dentro de una industria del arándano que enfrenta cambios crecientes en materia climática y productiva.
El científico explicó que las hormonas vegetales son compuestos que producen las plantas y que cumplen, entre otras funciones, un papel relevante en su equilibrio. Trabajan a muy bajas concentraciones, son moléculas muy pequeñas y están presentes en toda la planta, en todas sus células. A diferencia de las hormonas animales, aclara, no dependen de un órgano específico que las produzca. “Cada célula del tejido, de la raíz, de la hoja, puede producir todas las hormonas vegetales de la planta. Por lo tanto, su regulación es totalmente descentralizada”, explica.
A diferencia de los seres humanos, la planta no puede desplazarse cuando el clima no le es favorable. Debe permanecer en el lugar y enfrentar radiación, altas temperaturas durante el día o bajas temperaturas durante la noche. En ese escenario, estos mecanismos le permiten adaptarse mucho mejor. Como ejemplo, menciona el caso de Chernóbil: “uno va a Chernóbil hoy en día y todos los árboles y vegetación están verdes. O sea, ellos son capaces de adaptarse a esas condiciones adversas y poder, en definitiva, crecer y multiplicarse”, relata.

Thomas Fichet en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting
¿Qué rol juegan las hormonas en el cultivo del arándano?
Las hormonas son fundamentales porque ayudan a regular distintos procesos de la planta y cumplen un papel importante en su equilibrio y adaptación. Frente a condiciones como cambio climático, exceso de temperatura o radiación, la planta activa respuestas fisiológicas que le permiten enfrentar mejor ese ambiente.
¿Qué factores influyen en estas respuestas hormonales?
Principalmente el ambiente. Factores como la temperatura, la radiación o la baja humedad relativa pueden gatillar la síntesis de hormonas vegetales como señal de adaptación. A partir de eso, la planta puede reducir la pérdida de agua, generar hojas más gruesas o producir compuestos antioxidantes.
¿La industria está considerando este nivel de complejidad?
Es un tema que todavía requiere mayor profundización. Por eso es importante seguir generando espacios como seminarios, cursos y congresos, que permitan a los equipos técnicos especializarse, actualizarse y enfrentar de mejor manera los cambios que vienen, especialmente en materia climática.
¿Qué implica esto para el manejo agronómico?
Implica seguir fortaleciendo el conocimiento técnico y la capacidad de observación sobre cómo responde la planta al ambiente. En un cultivo como el arándano, donde las condiciones cambian y la competencia aumenta, comprender mejor estos procesos puede transformarse en un apoyo importante para el manejo.

Thomas Fichet en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting
Una mirada fisiológica
El enfoque de Fichet instala una discusión de fondo en la industria del arándano respecto de la importancia de comprender con mayor profundidad la respuesta fisiológica del cultivo. En ese espacio, las hormonas aparecen como parte de un sistema de señales que permite a la planta adaptarse al ambiente y seguir desarrollándose bajo condiciones muchas veces adversas.
En un contexto donde el cambio climático, la expansión productiva y la competencia internacional exigen cada vez más precisión, avanzar en este tipo de conocimiento puede transformarse en un apoyo relevante para la toma de decisiones. No se trata solo de intervenir el cultivo, sino de hacerlo con una mejor comprensión de su biología.
Así, la fisiología deja de verse solo como un ámbito especializado y comienza a integrarse con más fuerza a la conversación productiva. En un arándano cada vez más exigido por calidad, condición y adaptación, comprender mejor la respuesta de la planta también pasa a ser parte de los desafíos técnicos que enfrenta la industria.

Thomas Fichet en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting
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