Frutas de Chile advierte un escenario más vulnerable para la fruta chilena ante reglas internacionales

El gremio advierte que la mayor fragilidad del escenario internacional, junto con el alza de costos y la presión sobre los mercados, plantea nuevos desafíos para la fruta chilena, incluidos los arándanos, en una etapa que exige más flexibilidad y diferenciación.

En un análisis profundo sobre la realidad que atraviesa la industria frutícola, Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, señaló que el sector se encuentra inmerso en un contexto global extremadamente complejo, caracterizado por la vulnerabilidad de las reglas institucionales que tradicionalmente regulaban el comercio entre naciones. Marambio realizó estas reflexiones durante el último IFPA  BreakFast Seminar, donde expuso sobre la «Situación Geopolítica Global y Local».

El líder de los fruteros explicó que, desde hace varios años, se vienen vulnerando sistemáticamente los tratados y diplomacias que daban estabilidad a los mercados, lo que ha derivado en un escenario de incertidumbre donde priman políticas de desregulación, rivalidades geopolíticas y un aumento sostenido en los costos de suministro que ya amenaza incluso la seguridad alimentaria en el hemisferio norte.

«Hoy día, increíblemente, estamos en el momento después de la Segunda Guerra Mundial con más guerras o conflictos armados en el mundo»., puntualizó

Marambio destacó que Chile se encuentra en medio de una disputa estratégica entre las grandes potencias. Según el dirigente, esta situación ha tenido efectos directos en la logística y el acceso a mercados, mencionando que la industria chilena ha tenido que actuar de forma proactiva a nivel global y junto a las autoridades.

El dirigente  hizo un llamado  a la industria para enfocarse en la calidad y la autorregulación. Marambio fue crítico al analizar la falta de estándares comunes en algunas especies y enfatizó que Chile debe presentarse ante el mundo como un origen de excelencia. En este sentido, subrayó la importancia de la diversificación de mercados, apoyando la gestión de la Cancillería para estrechar lazos con India y otros destinos que permitan reducir la dependencia de los socios tradicionales en un mundo cada vez más fragmentado.

© Frutas de Chile

Costos

Las declaraciones del presidente de Frutas de Chile  sobre los costos se centran en un escenario de alza sostenida y disrupción logística: Advirtió que el conflicto en el Estrecho de Ormuz afecta directamente los costos de la energía (petróleo) y de los fertilizantes, señalando que por esa zona transita el 20% del petróleo mundial y hasta el 30% de los fertilizantes. Precisó que los efectos de las alzas como «tremendos», observando que en el hemisferio norte el incremento es tan alto que ya se habla de riesgos para la seguridad alimentaria, ya que las cadenas de suministro prefieren no operar ante la complejidad de llegar a los destinos.

En este mismo sentido, el líder gremial proyectó que las tarifas de fletes podrían ser incluso más altas que durante la pandemia si los conflictos actuales persisten.

Asimismo, estimó que el impacto del alza de costos en los procesos chilenos (del campo a la planta y de la planta al puerto) representa para la industria entre 30 y 70 millones de dólares por temporada.

Chile busca su camino en la industria global del arándano

En el marco del panel de expertos organizado por IFPA, líderes del sector agrícola analizaron el complejo escenario que atraviesa la industria del arándano en Chile, marcada por una temporada de resultados mixtos y la necesidad imperiosa de renovar su oferta varietal.  Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile fue el moderador del panel. Abrió la conversación analizando la dualidad de la reciente campaña. El ejecutivo, puso de relieve que el ánimo actual es positivo tras una campaña de buenos precios, pero advirtió que la calidad sigue siendo el desafío principal en el que Chile está corriendo contra el tiempo.

Participaron en el panel Sandra Wenz, Gerente Comercial Asia y Medio Oriente de Hortifrut Chile;  Matías Alessandrini, Subgerente Comercial Lafrut y José Gallo,Commercial Manager de Fall Creek Chile.

© Frutas de Chile

Amstrong inició la conversación planteando la pregunta central sobre ¿Cómo conciliar la oportunidad de mercado de esta temporada con el camino de renovación que Chile está pasando para competir mejor?. Según explicó, el análisis del Comité reveló que, si bien aumentó el volumen de fruta de alta calidad gracias a las nuevas genéticas, la alta demanda también permitió la exportación de variedades tradicionales que usualmente no habrían salido, lo que incrementó el número de frutas calificadas como no conformes.

En respuesta a este desafío,  los profesionales tuvieron diferentes miradas,  como abordar la situación  desde la eficiencia operativa y la integración de la cadena. Para Matía Alessandrini,  la industria debería enfocarse en tres puntos críticos: la producción, la exportación y la visión a nivel de industria, donde resulta clave entender mejor los costos, tecnificar el campo y lograr que las empresas no mantengan variedades obsoletas, calificando como «brutal» el 15% de fruta no conforme detectado la reciente temporada. Asimismo, hizo un llamado a alinear al productor con el exportador, asegurando que el valor agregado reside en ser consistente con las entregas y cumplir los compromisos internacionales.

© Frutas de Chile

 

Asimismo, el panel analizó la brecha tecnológica y la velocidad del recambio genético. Ante la consulta sobre el impacto de las selecciones avanzadas, José Gallo explicó que validar variedades en Chile toma hasta 16 años por las exigencias climáticas y de postcosecha locales. El profesional agregó que actualmente trabajan con selecciones avanzadas probadas directamente en terreno con productores para acelerar estos procesos y capturar el valor de los nuevos consumidores que exigen una genética superior. También destacó el potencial de proyectos bajo maceta que ya logran producciones significativas desde el primer año, emulando la precocidad de competidores extranjeros.

Gallo reconoció que el costo del royalty y la inversión inicial son barreras significativas. Por ello, mencionó que están trabajando en estructuras de precios y modelos comerciales que permitan una baja en la carga inicial para el productor, recuperando la inversión a futuro a medida que el proyecto madura y aumenta su volumen.

La rentabilidad del recambio fue otro de los puntos clave discutidos. En este sentido Sandra Wenz explicó que el equipo comercial de Hortifrut busca dirigir las nuevas variedades hacia programas premium, especialmente en Asia, donde los clientes están dispuestos a pagar precios superiores por un producto superior y consistente. No obstante, advirtió que la industria aún está aprendiendo a manejar las variedades nuevas, las cuales presentan resultados financieros y productivos muy distintos a las tradicionales.

Wenz advirtió que la renovación genética por sí sola no garantiza el éxito, pues «no es solo el recambio». Destacó que no todos los productores logran los mismos resultados con las mismas plantas, por lo que es fundamental tener consistencia en el manejo y compartir la información sobre lo que se está haciendo bien y mal para mejorar los índices de nutrición y frecuencias de cosecha

Finalmente, el panel concluyó con una advertencia sobre la complacencia ante temporadas de precios altos circunstanciales. Los expertos coincidieron en que variedades tradicionales ya han pasado a un segundo rango y que el mercado simplemente ya no las quiere. Mientras que la recomendación final fue clara: Chile debe aprovechar su ventana natural de producción y su reconocido sabor, pero debe hacerlo de la mano de una renovación genética acelerada y una comunicación transparente en toda la cadena para asegurar su permanencia en el mercado global.

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