Recambio varietal y sanidad

Walter Apaza: “El recambio varietal está reordenando el negocio del arándano en Perú”

El ingeniero agrónomo, magíster en Fitopatología y profesor de la Universidad Nacional Agraria La Molina analiza cómo el recambio varietal está elevando el estándar del arándano peruano, una discusión que retomará en Trujillo al abordar estrategias frente a El Niño y enfermedades en el cultivo.

La industria peruana del arándano atraviesa una etapa de expansión y ajuste técnico. El crecimiento de nuevos polos productivos, la incorporación de genética más firme y de mejor sabor, y las mayores exigencias de los mercados están reordenando la forma en que productores y exportadores toman decisiones sobre calidad, condición de fruta y manejo sanitario.

En conversación con Blueberries Consulting, Walter Apaza Tapia, ingeniero agrónomo, magíster en Fitopatología y profesor de la Universidad Nacional Agraria La Molina, analiza cómo el recambio varietal está modificando el negocio del arándano en Perú. Desde su mirada, el liderazgo exportador alcanzado por el país abre oportunidades importantes, pero también obliga a ordenar mejor la cosecha, la postcosecha, el control de patógenos y la diversificación de variedades.

El análisis de Apaza toma relevancia de cara al XLII Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026, donde el especialista abordará estrategias frente al fenómeno de El Niño y el control de enfermedades en arándanos. En una campaña marcada por mayor variabilidad climática, esa discusión conecta directamente con los desafíos de sanidad, cosecha, postcosecha y calidad de fruta que plantea esta entrevista.

Walter Apaza en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting

—¿Cómo ves hoy el mercado del arándano?

El mercado del arándano sigue creciendo, y la oferta de Perú también lo está haciendo de manera significativa. Estamos viviendo un proceso muy claro de recambio varietal, con el paso desde variedades antiguas hacia materiales más nuevos. A eso se suman nuevos polos de crecimiento, como la zona sur de Ica y Pisco, que han ido ganando relevancia dentro de la expansión productiva.

Todo esto confirma que Perú se sigue consolidando como el principal exportador mundial de arándanos. Además, ese crecimiento ya no está sustentado solo en volumen, sino también en genética nueva, con mejores rendimientos y mejores atributos de calidad. Es un proceso muy interesante, porque muestra que la industria está dando un salto importante.

—¿Qué se les exige hoy a las nuevas variedades en términos de calidad y condición?

La calidad sigue siendo uno de los grandes desafíos, pero Perú tiene una ventaja importante: normalmente no enfrenta lluvias durante la cosecha. Eso favorece mucho el comportamiento de la fruta y, además, muchas de las nuevas variedades presentan alta firmeza, lo que se traduce en mejor vida de postcosecha.

A eso se suma el sabor, que cada vez pesa más en la valorización comercial. Si uno observa el comportamiento de los precios, se empieza a notar una diferenciación clara en favor de los arándanos premium. Es decir, no basta con producir más; también hay que producir fruta que responda a las expectativas del mercado en firmeza, condición y experiencia de consumo.

—¿La postcosecha sigue siendo un punto crítico para Perú?

Sí, sigue siendo un reto importante. Existen hongos de postcosecha que pueden aparecer especialmente cuando la condición de la fruta no es la mejor. Uno de los desafíos que enfrenta Perú es justamente sostener calidad a medida que aumenta la superficie productiva en zonas como Chavimochic, Olmos, Pisco o Ica.

Cuando se concentran picos de cosecha muy grandes, la disponibilidad de mano de obra se vuelve más compleja. Y en un cultivo como el arándano, donde según la variedad se puede volver a cosechar cada siete a quince días, una mala gestión puede llevar a que quede fruta sobremadura. Esa fruta es mucho más sensible a hongos de postcosecha, por lo que el manejo oportuno de la cosecha es decisivo.

Walter Apaza en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting

—En ese escenario, ¿cuál consideras que es el protocolo más eficiente para minimizar Botrytis cinerea y otros patógenos?

Lo primero es realizar una buena cosecha en el punto óptimo de madurez. El gran enemigo es la sobremadurez, y eso se controla con gestión, orden, supervisión y un buen trabajo de cosecha en campo.

Junto con eso, existen estrategias preventivas con fungicidas, y en Perú ya hay bastante conocimiento sobre qué herramientas utilizar. El punto es que los mercados son muy restrictivos respecto del número de ingredientes activos y de los límites máximos de residuos permitidos, por lo que las estrategias deben diseñarse en función de esos requerimientos. En Europa, por ejemplo, los retail son especialmente exigentes, lo que obliga a afinar mucho las decisiones.

—¿La tecnología también está ayudando en ese manejo?

Sí, de manera muy importante. Existen tecnologías de postcosecha, como la inyección de anhídrido sulfuroso para Botrytis, y también aplicaciones de fungicidas con carga electrostática. El arándano es uno de los cultivos que más tecnología ha incorporado tanto en precosecha como en postcosecha.

Hoy en arándano se observan operaciones altamente tecnificadas, incluso en sistemas en maceta con ósmosis inversa, algo que no es común en otros cultivos. Eso habla de una industria que ha generado valor y también mucho conocimiento técnico.

—¿Qué recomendación le darías hoy a los productores?

Un punto clave es no plantar una sola variedad, por muy buena que parezca en rendimiento o sabor. En arándano, la diversificación varietal ayuda a ordenar mejor la cosecha y a evitar problemas asociados a la concentración excesiva de fruta en determinados momentos.

Creo que los productores deben avanzar hacia una estrategia más diversificada, porque hoy existen muchas variedades disponibles y todavía queda bastante por conocer sobre su comportamiento. Es un campo que requiere más investigación, y ahí la universidad también puede aportar mucho para responder preguntas que hoy siguen siendo relevantes para la industria.

Walter Apaza en el XXXIX Seminario Internacional Blueberries Lima 2026 © Blueberries Consulting

Información sobre el seminario

El análisis de Apaza ordena una preocupación transversal para la industria: el recambio varietal abre oportunidades, pero también exige manejar con mayor precisión la cosecha, la sanidad y la postcosecha para sostener calidad en destino.

El XLII Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026 se realizará el 8 y 9 de julio en el Hotel Costa del Sol Wyndham Trujillo Golf. Puedes conseguir tus entradas AQUÍ.

 

Revisa el resumen del XXXVII Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2025 en nuestro canal de YouTube Blueberries TV

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Fuente
Blueberries Consulting

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