Luis Miguel Vegas: Perú duplica el arranque del arándano, pero El Niño obliga a proyectar con cautela
Perú comenzó la campaña 2026–2027 con más volumen que el año pasado, pero ese arranque no alcanza para cerrar una proyección anual. Esa fue la lectura que presentó Luis Miguel Vegas, gerente general de Proarándanos, durante el XLII Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026.
“Desde el inicio de mayo a la fecha, Perú ha exportado el doble de volumen que la campaña anterior”, señaló.
El reporte semanal de Proarándanos, actualizado a la semana 26, precisa ese avance: 11.126 toneladas exportadas, un 114% más que en el mismo periodo de la campaña 2025–2026.
Un arranque más alto, pero no definitivo
Para Vegas, el crecimiento temprano no debe leerse solo como una señal de mayor volumen. También muestra que Perú está comenzando a extender su calendario productivo, una condición necesaria para una industria que seguirá aumentando su oferta y que no puede concentrar toda la fruta en las semanas de mayor presión.
“Si Perú va a seguir creciendo, tenemos que estirar, adelantar la cosecha, extender la cosecha para desconcentrar la fruta de septiembre, octubre, noviembre”, planteó
Mayo y junio, que antes tenían menor peso en la curva peruana, empiezan a ganar relevancia. Ese cambio responde a manejos de poda, nutrición, nuevas zonas productivas y variedades con mayor capacidad de salir temprano.
En ese arranque, Vegas destacó el peso de Sekoya Pop, que concentra cerca de un tercio de los envíos tempranos. El reporte semanal de Proarándanos confirma además su fuerte presencia en Estados Unidos, donde representa la mitad del volumen enviado hasta la semana 26
La lectura regional también muestra diferencias. Ica pasó de representar cerca del 3% en el mismo periodo del año anterior a casi una cuarta parte de los envíos actuales, mientras Lambayeque muestra un volumen menor al del mismo periodo anterior. Para la industria, esa diferencia confirma que la campaña no se puede leer solo desde el total nacional: habrá que mirar zonas, variedades y ventanas.

Luis Miguel Vegas Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026 © Blueberries Consulting
El Niño cambia la forma de proyectar
La principal cautela expuesta por Vegas está en el clima. Según explicó, al efecto de El Niño costero, iniciado en marzo con el calentamiento del mar frente a la costa peruana, se suma el desarrollo de El Niño global, lo que podría prolongar temperaturas por sobre el promedio.
Según Vegas, el arranque todavía no refleja con fuerza ese impacto, porque responde a podas y manejos definidos meses antes. La mayor incertidumbre está en lo que viene.
El gerente general de Proarándanos indicó que el impacto más evidente podría aparecer desde septiembre, cuando entren con mayor fuerza variedades intermedias o con mayores requerimientos de frío. Por eso, la asociación no entregará todavía una proyección total de campaña.
“No hemos sacado todavía una proyección total de campaña porque todavía hay incertidumbre del impacto que vaya a tener el clima hacia el cierre de campaña”, sostuvo.
En vez de cerrar una estimación anual hasta abril, Proarándanos trabajará con horizontes más acotados. Vegas explicó que la próxima mirada cubrirá las siguientes 10 semanas, hasta la primera semana de septiembre, y que luego se publicarán actualizaciones mensuales.
Para productores y exportadores, la señal es que el buen inicio no asegura que todo el volumen potencial se transforme en fruta exportable con calibre, sanidad y condición suficientes. La campaña deberá seguirse con información actualizada y no solo con una proyección general.

Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026 © Blueberries Consulting
Calibre, condición y variedades bajo presión
Uno de los puntos más sensibles de la charla fue el efecto que el clima puede tener sobre la fruta que viene. Vegas mencionó riesgos asociados a falta de frío, floraciones inhibidas, retrasos en ciertas variedades, caída de calibre, presión sanitaria y menor porcentaje exportable.
Uno de los ejemplos mencionados por Vegas fue Ventura, variedad sensible a la falta de frío y todavía relevante en la superficie peruana. El reporte de hectareaje de Proarándanos, elaborado con información de SENASA, registra 5.437 hectáreas de Ventura, cerca del 19% de la superficie cultivada del país.
El dato importa porque El Niño no afectará de la misma forma a todas las variedades. Algunas podrían retrasar su curva; otras podrían enfrentar problemas de calibre o condición; y en ciertos casos el efecto podría sentirse en el porcentaje exportable.
Vegas también advirtió que las mayores temperaturas pueden acelerar la planta y llevar la fruta a cosecha antes de alcanzar el calibre esperado para determinados programas comerciales. No se trata solo de producir más kilos, sino de sostener los atributos que permiten defender valor en destino.

Luis Miguel Vegas Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026 © Blueberries Consulting
Estados Unidos lidera y el crecimiento exigirá más destinos
Otro cambio relevante está en los mercados. En años anteriores, los primeros meses de la campaña peruana tenían una participación más alta de China. Este año, en cambio, Estados Unidos tomó el liderazgo del arranque.
Según el reporte semanal de Proarándanos, a la semana 26 Estados Unidos concentraba 3.993 toneladas, equivalentes al 36% del volumen exportado. China, en cambio, alcanzaba 1.426 toneladas, con 13% de participación y un crecimiento prácticamente estable frente al mismo periodo anterior.
Vegas explicó que Estados Unidos ha mostrado un buen comportamiento, apoyado por el crecimiento del consumo y por la llegada de fruta de buena calidad. De todos modos, llamó a mirar ese crecimiento con cautela, porque el arranque peruano todavía se mide sobre una base pequeña y coincide con la producción local estadounidense.
En China, la lectura es distinta. El mercado sigue siendo importante, pero enfrenta un cambio estructural: su producción local está creciendo y adelantando su calendario. Eso no elimina espacio para Perú, pero sí eleva las exigencias.
“Siempre hay un espacio para Perú, pero para fruta de buena calidad, fruta con los mayores estándares”, afirmó.

Luis Miguel Vegas Seminario Internacional Blueberries Trujillo 2026 © Blueberries Consulting
Antes de cerrar, Vegas dimensionó el potencial que tiene Perú. Explicó que, en un escenario sin El Niño, la campaña podría haberse acercado a las 490.000 toneladas, equivalente a un crecimiento de 25% en volumen. Pero aclaró que ese no será el escenario de referencia para esta temporada, precisamente por la incertidumbre climática
La base productiva explica por qué ese potencial existe. El reporte de hectareaje de Proarándanos informa 29.127 hectáreas cultivadas para la campaña 2026–2027, concentradas principalmente en La Libertad, Lambayeque e Ica.
Por eso, Vegas también puso énfasis en la necesidad de desarrollar más destinos. Si Perú sigue aumentando su oferta, no podrá depender solo de Estados Unidos, Europa y China. En ese marco, destacó el potencial de Latinoamérica por cercanía y mencionó procesos de apertura o avance en mercados como Egipto, Nueva Zelanda y Japón.
Para productores y exportadores, el mensaje de fondo es que el crecimiento ya no se juega solo en superficie o toneladas. La campaña 2026–2027 tendrá que leerse por tramos, variedades, regiones y destinos. En un año marcado por El Niño, el resultado dependerá de cómo la industria logre transformar su potencial productivo en fruta exportable con calibre, sanidad, condición y oportunidad comercial.

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