Cortavientos y mallas antipájaros para proteger los cultivos de «berries»

Como muchos cultivos de alto valor, la producción de berries es muy sensible a las condiciones ambientales y conlleva un alto grado de riesgo. Los productores de todo el mundo no cejan en su búsqueda de soluciones para reducir el impacto ambiental sobre la producción y responder a las crecientes necesidades de los mercados y las demandas selectivas de los consumidores.

Los vientos fuertes, ya sean fríos o cálidos, pueden ser uno de los principales problemas para los productores, en especial si se cultiva en túneles. El viento puede provocar muchos efectos indeseados, como el arrancado o la rotura de la película plástica, o la deformación de la estructura. A causa de los golpes de viento fuertes (por encima de 60 km/h), se deben comprobar las uniones de la estructura, pues existe la posibilidad de que se aflojen.

Invertir en cortavientos eficaces en agricultura puede ofrecer beneficios a largo plazo al permitir una mejora calidad y abundancia de cosecha. Además, proteger las estructuras con cortavientos es positivo para los cultivos producidos en túneles o en campo abierto con los mismos efectos.

  • Propuesta de dos soluciones:Colocar mallas cortavientos en los túneles y proteger los cultivos del viento y del sol y procurar una mejor ventilación en los meses de verano.

Colocar una barrera de cortavientos a modo de muro protector para proteger los cultivos de los daños ya sea en campo abierto o en túneles. Colocar la barrera siempre de forma trasversal a la dirección en la que sopla el viento. Cada barrera protege los cultivos 8-10 veces su altura. Recomendamos usar postes de madera para la instalación de las barreras porque tienen una mayor flexibilidad que los postes de hormigón.

 

 

Fuente: Freshplaza