Académicos de Agronomía buscan alternativa biológica para controlar la plaga que ataca a los arándanos

De acuerdo a lo explicado por el director del proyecto, Dr Pedro Casals, profesor de entomología, la idea apunta a encontrar y desarrollar un método alternativo a los productos químicos.

El problema es que Proeulia es un insecto que se denomina cuarentenario, es decir que no puede acompañar en ningún caso a nuestras exportaciones. Por lo mismo, el objetivo principal es optimizar las condiciones para la operación de Apanteles (micro avispas) sobre la Proeulia. En otras palabras, optimizar su acción controladora sobre Proeulia, entonces debemos conocer las intimidades de las micro avispas, en cuanto a su ubicación en invierno, cómo busca al hospedero, cómo y cuándo lo parasita, es decir datos fundamentales para poder llegar a criar estos insectos, liberarlos y por último entregárselo a los productores”, explicó Casals.

El proyecto que empezó el 2013 y culminará el 2016, considera alrededor de 186 millones de pesos, de los cuales FIA financia 156 millones y la Universidad aporta 40 millones entre aportes pecuniarios y no pecuniarios.

La relevancia de esta investigación radica en que de toda la producción de arándanos que sale de Chile, aproximadamente un 50% es rechazado por contener Proeulia spp.

En este sentido el Dr. Casals manifestó que, “este insecto es nativo de Chile, por lo tanto no existen muchos estudios al respecto, de ahí la necesidad de profundizar en las investigaciones relacionadas con este insecto, que en un principio estaba adaptada a las condiciones de flora nativa, habitando Coihue, Hualle o el Maqui, pero cuando introdujimos los berries y la vid, este insecto tuvo otra fuente alimenticia, adaptándose preferentemente al arándano”.

Esta investigación tiene datos significativos determinados en un trabajo previo desarrollado por el académico y cuyos resultados han servido de base para esta nueva iniciativa. “Años atrás, junto con el SAG, presentamos ante la Unión Europea un proyecto para verificar algunos aspectos de biología entre los cuales estaban los requerimientos térmicos y también los ciclos biológicos durante la temporada y la presencia de este insecto en determinadas etapas de desarrollo del arándano. Por lo tanto el actual trabajo es como la continuación. Determinamos cuál es la dinámica poblacional, cuáles son las relaciones con los hospederos, qué sucede con este insecto en las distintas épocas del año e incluso pudimos desarrollar un modelo matemático basado en 10 grados, esto significa que los insectos necesitan acumular cierto número de días sobre cierta temperatura mínima, el umbral, esto porque los insectos no pueden regular la temperatura y dependen de las condiciones externas para todo sus fenómenos metabólicos«.

«La Proeuia spp necesita una temperatura 5,8 grados para comenzar con sus actividades reproductivas y sus larvas son las que causan mayor problema en los puertos de embarque, porque el daño en la fruta no es más que unos pequeños orificios en la fruta o pliegues en las hojas, pero si la presencia lo hace ser un insecto de interés cuarentenario”, sostuvo el Dr Pedro Casals.

PROSPECCIONES

Los estudios se han desarrollado principalmente en la Octava Región, aunque también en la parte sur de la Séptima Región, zona donde se ha podido detectar que existen varios enemigos naturales de la Proeulia. “Con este proyecto detectamos que existe casi un 40% de insectos que son enemigos naturales de la Proeulia ssp, y de ese conjunto elegimos cuales eran los más promisorios en términos de alto porcentaje de parasitismo y además facilidad de criarlos. Entonces allí detectamos que existe una micro avispa del género Apanteles, que parasita larvas de lepidópteros y en particular tiene una gran relevancia en la depresión de las poblaciones de Proeulia, por lo tanto es un gran controlador biológico”, precisó Casals, quien dijo que actualmente se encuentran en el tema de crianza de Apanteles y que incluso han aparecido otros elementos dentro del sistema biológico que podrían ser de interés para controlar a la Proeulia.

Además de las Apanteles, encontramos al Tricrograma que es una pequeña micro avispa que parasita los huevos de Proeulia, que están expuestos sobre la superficie de las hojas del arándano, entonces esta micro avispa es capaz de encontrar los huevos e incrustarles sus micro huevos y finalmente eliminar la Proeulia. La Apantele que ataca el estado larval de la Proeulia y es un poco más grande que el Tricrograma. Entonces tenemos crianzas y estamos liberando Apanteles en confinamiento, es decir a nivel de laboratorio, pero la idea es ver qué pasa con el control biológico y prospectar los tiempos necesarios para ver cuando hay mortalidad producto del parasitismo”, puntualizó Casals.

 

Fuente: Chillán Online

Articulo anterior

Artículo siguiente

ARTÍCULOS RELACIONADOS

La industria peruana del arándano se recupera y cuida sus cultivos
«Si se les presta la atención suficiente, las moras sin duda tienen pote...
Agrícola Cayaltí apuesta por el arándano en Lambayeque: ¿Cuál es su estr...