Diego Castagnasso: la rentabilidad del arándano hoy depende del timing
El mercado global del arándano atraviesa una transformación acelerada impulsada por la genética, la tecnología, la logística y una competencia internacional cada vez más intensa. Para Diego Castagnasso, director de Drip Consulting (Uruguay), ese cambio ha reordenado las prioridades del negocio: hoy ya no basta con producir y vender fruta, sino que la rentabilidad depende cada vez más de llegar con el producto correcto, al mercado correcto, en el momento correcto y con una estructura de costos adecuada.
Esa fue una de las ideas centrales que compartió durante su participación en Blueberry Convention Edición Especial Paracas 2026, donde presentó la charla “Del origen al consumidor: Decisiones estratégicas que determinan la rentabilidad del arándano”. Desde esa mirada, el especialista argentino planteó que el timing se ha convertido en uno de los puntos más delicados del negocio, porque en un mercado más integrado coincidir con picos de oferta o llegar tarde puede comprometer la rentabilidad incluso de fruta premium.
Un negocio que cambió de prioridades
Según Castagnasso, la evolución del sector en las últimas dos décadas ha sido profunda. Si en 2006 lo importante era contar con fruta para vender, y en 2016 la prioridad pasó por la calidad, hoy la diferencia está en combinar producto, destino, momento de llegada y estructura de costos.
Para el consultor, ese cambio obliga a mirar el negocio con una lógica más integrada. Ya no basta con producir bien ni con tener una fruta de alta condición; la rentabilidad depende también de cuándo se llega al mercado y de qué tan alineada está esa oferta con la demanda y con el comportamiento del resto de los orígenes exportadores.
El timing pasa al centro del negocio
Dentro de esa lectura, Castagnasso plantea que el timing pasó a ocupar un lugar central. En un mercado cada vez más conectado, llegar tarde o coincidir con semanas de alta oferta puede alterar por completo el resultado comercial de un programa.
Su planteamiento es que el arándano ya no compite solo por calidad, sino también por oportunidad. En otras palabras, el valor de la fruta no se define únicamente por sus atributos, sino también por el momento en que entra al circuito comercial y por las condiciones de mercado que encuentra al llegar.
Una industria cada vez más tecnificada
Castagnasso también destacó el nivel de modernización que ha alcanzado la cadena del arándano. Según explicó, hoy la industria cuenta con sistemas de selección apoyados en inteligencia artificial, nuevas herramientas de análisis y una oferta varietal cada vez más amplia y especializada.
A su juicio, esa evolución tecnológica ya no puede separarse de la estrategia comercial. La genética, la selección de fruta, la adaptación a distintos climas y la segmentación de mercados forman parte de una misma conversación, en una industria que avanza hacia una integración cada vez mayor entre producción, tecnología y comercialización.

© Drip Consulting
Más consumo, pero también más presión competitiva
En cuanto al equilibrio entre oferta y demanda, Castagnasso sostuvo que el mercado sigue creciendo, pero también se vuelve más inestable. A medida que aumenta el consumo global, también crece el riesgo de sobreoferta en ciertos momentos del año, así como la posibilidad de escasez en otros.
En ese escenario, el especialista destacó el lugar que ocupa Perú dentro del negocio internacional del arándano. Subrayó su capacidad de producción prolongada, el peso que ha tomado en volumen exportador y la inversión en genética y tecnología que ha acompañado ese crecimiento. Al mismo tiempo, advirtió que ese desarrollo trae nuevos desafíos, especialmente en clima, mano de obra y capacidad del mercado para absorber grandes volúmenes sin afectar los retornos.
Un negocio cada vez más integrado
Hacia el cierre de su análisis, Castagnasso sostuvo que la industria seguirá avanzando hacia una mayor integración entre genética, comercialización y tecnología. En su visión, el futuro del sector seguirá marcado por un ritmo alto de innovación, impulsado por la escala global que ha alcanzado el negocio del arándano.
“Lo veo próspero, positivo y cada vez más integrado”, resumió. Y cerró con una definición que sintetiza su mirada sobre el momento que vive la industria: “El arándano es claramente una locomotora de innovación”.
Revisa el video de Diego Castagnasso en nuestro canal de YouTube Blueberries TV , donde aborda cómo el timing, los costos y la logística pueden definir la rentabilidad del arándano.
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