Luis Miguel Vegas, de ProArándanos:

«La industria peruana del arándano tendrá un pico más breve y se repartirá la oferta a lo largo de más semanas»

Las nuevas variedades de arándanos y las lecciones extraídas de un par de años difíciles a raíz del fenómeno meteorológico de El Niño han permitido a la industria peruana del arándano desplazar estratégicamente su punto de mayor producción. La temporada también ha empezado más lentamente que el año pasado debido a una poda más tardía. Luis Miguel Vegas, gerente general de ProArándanos explica que «el lento inicio se debe a dos factores: las consecuencias de El Niño del año pasado y el hecho de que la industria peruana del arándano se esté preparando para tener un pico más breve, distribuyendo el volumen a lo largo de más semanas del año».

Miguel Vegas detalla las razones de este inicio más lento de la temporada de arándanos en Perú: «Normalmente, nuestra temporada comienza en mayo y dura hasta abril del año siguiente. En mayo y junio de este año, enviamos menos volumen que el año pasado durante El Niño, evidencia clara de que este año el comienzo de la temporada fue más lento, debido principalmente a dos factores, a saber, las consecuencias de El Niño del año pasado y la caída y el retraso de la producción debido a las temperaturas más altas.

La industria tuvo que podar más tarde de lo habitual. Por término medio, la poda tiene lugar entre mediados de diciembre y enero. Este año, se podó al menos 30 días más tarde de lo habitual, es decir, a mediados de enero. En Perú, desde la poda hasta la producción pasan entre 6 y 8 meses, lo que significa que todos los ciclos de cultivo se han retrasado este año».

Otro factor importante es que la industria peruana del arándano ha tomado la decisión estratégica de tener menos concentrado el pico de la cosecha, puesto que aspira a tener una distribución más uniforme de los volúmenes a lo largo de la temporada de exportación. «Nuestro objetivo es que la industria peruana se prepare para tener un pico más breve y repartir el volumen en más semanas del año. Principalmente, estamos desplazando el volumen de nuestra ventana habitual de octubre en el cuarto trimestre al primer trimestre del nuevo año.

La previsión es que la semana punta sea la 44. Esto puede cambiar, pero debería ser alrededor de esa fecha. Los volúmenes que esperamos es tener el volumen total entre la temporada pasada y hace dos temporadas. Tradicionalmente, el tercer trimestre suponía en torno al 45% del volumen de la temporada, mientras que el primer trimestre suponía el 10%. Ahora el tercer trimestre descenderá al rededor del 25% del volumen total y el primer trimestre supondrá el 20% del volumen. En esta nueva curva veremos que el volumen del tercer trimestre cae, mientras que el volumen del primer trimestre aumenta; es una forma sencilla de ver lo que está pasando con la previsión peruana. Tendremos un primer trimestre mucho más fuerte de lo habitual, y la industria peruana del arándano se está preparando para repartir el volumen del cuarto trimestre. Tener un pico tan concentrado hace que todo sea más difícil para los productores, por lo que queremos lograr un suministro más constante a los mercados, espaciando la oferta», explica Miguel Vegas.

Previsiones mensuales

Debido al largo periodo de cosecha, que dura casi todo el año, Miguel Vegas afirma que las previsiones se harán con mayor regularidad. «Nuestras previsiones para este año se actualizarán mensualmente. Esperamos un comienzo lento de la temporada, con volúmenes similares a los del año pasado hasta septiembre, por lo que el tercer trimestre no será muy diferente al del año pasado. El punto álgido de la temporada comienza ahora en parte en noviembre, como el año pasado, mientras que, tradicionalmente, tenía lugar entre finales de septiembre y principios de octubre», afirma Miguel Vegas.

Según él, el tiempo en Perú ha vuelto por fin a la normalidad, con condiciones óptimas para el cultivo. «Por las flores que vemos, esperamos tener más volúmenes que el año pasado. Nuestra expectativa es tener una buena oferta de distintas variedades. En Perú, los productores se han cambiado a muchas variedades nuevas, lo cual resulta emocionante para los consumidores», concluye Miguel Vegas.

Luis Miguel Vegas, gerente general de Proarándanos

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