Roberto Sámano, de Berries Paradise: “La fruta mexicana tiene una oportunidad”

La crisis del COVID-19 está afectando a casi la totalidad de los países del mundo, sin hacer distingos religiosos ni de raza, sólo que es más letal con determinadas personas más vulnerables a su ataque.

En el caso de las economías de los países, éstas se verán afectadas de manera general o global, sin hacer distingos, aunque también será más profunda en aquellos que se encontraban más vulnerables a la hora de recibir el impacto de la pandemia o, igual como las personas, no hayan tomado los resguardos y el autocuidado necesario para no ser afectados de manera importante.

Otro aspecto es la nueva realidad que se revela con la crisis, como es el caso de los alimentos, porque casi la totalidad de la humanidad pasará por etapas de confinamiento prolongado debido a las cuarentenas y en esa situación es la alimentación el recurso imprescindible que se ha debido asegurar, además de todo lo relacionado a la salud de las personas.

La cadena de distribución alimentaria goza de un flujo sin contratiempos, asegura Roberto Sámano, ejecutivo de la empresa mexicana Berries Paradise, comentando la experiencia de sus envíos a los mercados estadounidenses.

  • ¿Qué impacto está teniendo la industria mexicana con el coronavirus?

Aun no tenemos un impacto demasiado importante, pero está previsto que principalmente se complique debido al tema de mano de obra, porque todavía quedan por lo menos un par de meses de buen volumen, especialmente de frambuesa. En el caso del arándano estamos en pico de producción industria y de aquí en adelante será hacia la baja. Fuera de este aspecto no hemos tenido mayores complicaciones ya que nuestra fruta al ser catalogada de alimento tiene categoría de prioridad, y eso incluye a los que trabajamos o participamos en esta industria como el gobierno.

  • ¿Cómo está el estado en los envíos a EEUU?

No hemos tenido ningún tipo de restricciones. Todo a fluido de la mejor manera debido a que la industria agrícola es considerada dentro de las actividades especiales, como dije, y entonces ingresa sin problemas.

  • ¿Y cómo ha sido esta temporada?

Nuestra temporada ha sido mejor que el ciclo pasado, sólo tuvimos un retraso de un par de semanas por razones climáticas, pero además de llegar con más kilos a los mercados hemos sido favorecidos de manera importante por el alza del dólar. A manera de referencia, hace tres o cuatro semanas estábamos a un dólar que valía menos de 19 pesos mexicanos y en la actualidad estamos cercanos a los 25 pesos, lo que significa aproximadamente un 30% de mejora en los retornos económicos por nuestros productos.

Esta situación nos traerá fuertes implicaciones como país, principalmente inflacionarias, aunque es una burbuja por el efecto mundial que estamos viviendo, no es sostenible en el largo plazo, más aún que el peso mexicano es la segunda divisa mundial de mercado emergente más negociada.

  • ¿De acuerdo a lo que expone, está usted tranquilo en lo que respecta a la industria?

Por el momento sí, con el panorama actual la fruta mexicana tiene una oportunidad. Nuestra empresa está monitoreando de cerca el comportamiento de la demanda, y lo más importante es que hay buen apetito por el consumo de berries en los supermercados de EEUU, porque en medio de esta pandemia la gente busca alimentarse sano para mantenerse sano. Los berries aumentan su fama de saludables. Respecto a la logística de exportación a Europa está complicada por el momento, aunque Asia está demandando también mucho producto, ante la insuficiente proveeduría española y marroquí de fruta. Adicionalmente, lo que nos mantiene optimistas, es que hay estudios de Canadá y Europa que se han enfocado en la posible transmisión del virus en fruta fresca y los resultados han sido positivos, en el sentido de que no se ha transmitido. Como le digo, con el panorama actual la fruta mexicana tiene una oportunidad.