El negocio de las berries mexicanas busca capital para sostener su expansión global
México mantiene su posición como una de las potencias globales en la industria de berries. Al consolidarse como líder mundial en exportación de estas frutas, con más de 715 mil toneladas enviadas al exterior en 2026, lo que representa un crecimiento anual de 2%.
Sin embargo, detrás del crecimiento de esta industria existe un desafío financiero: la diferencia entre los tiempos de exportación y los ciclos de cobro. En un mercado donde los diversos compradores pueden dar esperas, contar con capital de trabajo oportuno se vuelve un factor clave para que productores y exportadores mantengan su competitividad.
De acuerdo con MUNDI, compañía especializada en financiamiento para comercio internacional, la producción mexicana de berries alcanza alrededor de 1.3 millones de toneladas, impulsada por una mayor tecnificación agrícola, expansión de superficies sembradas y mejoras en los procesos productivos.
El valor de las exportaciones llega aproximadamente a 340 millones de dólares al mes, reflejo de la relevancia que tiene esta industria para el comercio agroalimentario mexicano.
México, potencia mundial en berries
El liderazgo mexicano en berries no es reciente. El país es actualmente el primer productor mundial de zarzamora y alcanza a más de 61 mercados internacionales.
La industria genera más de 380 mil empleos directos y concentra su producción principalmente en cinco estados:
- Michoacán: 29% de la producción nacional.
- Jalisco: 20%.
- Baja California: 16%.
- Guanajuato: 11%.
- Puebla: 6%.
Las frutas representan el segmento con mayor participación, al concentrar 55% del volumen total producido. Mientras tanto, las hortalizas se han convertido en una de las categorías con mayor crecimiento, impulsadas por inversiones en nuevas variedades, tecnología agrícola y estrategias para ampliar la temporada de exportación hacia mercados premium.
Estados Unidos concentra la demanda internacional
El mercado estadounidense continúa como el principal destino de las berries mexicanas: alrededor de 80% de la producción exportada llega a Estados Unidos, fortaleciendo el papel de México como proveedor estratégico bajo el marco del T-MEC.
La competitividad del sector no se sostiene en tres factores principales:
- Innovación genética, con variedades que ofrecen mayor vida de anaquel, mejor tamaño y calidad constante.
- Certificaciones internacionales, que permiten acceder a mercados más exigentes en Norteamérica, Europa y Asia.
- Financiamiento especializado, necesario para mantener la operación y aprovechar oportunidades comerciales.
Paulina Aguilar, cofundadora y Chief Revenue Officer (CRO) de MUNDI, destacó que el crecimiento del sector ha sido resultado de años de inversión en genética, infraestructura logística, certificaciones y relaciones comerciales.
“La exigencia regulatoria, la competencia internacional y la volatilidad en precios están poniendo a prueba a productores, comercializadores, exportadores y toda la cadena de valor”, señaló.
El reto: exportar rápido, cobrar después
A diferencia de otros productos agrícolas, las berries enfrentan una dinámica comercial particularmente exigente. Su corta vida de anaquel obliga a que el proceso entre cosecha, traslado y llegada al consumidor ocurra en cuestión de días.
No obstante, los pagos por parte de compradores internacionales pueden tardar semanas o incluso meses, generando una brecha financiera que obliga a las empresas a contar con liquidez suficiente para continuar operando.
En este contexto, el financiamiento especializado permite cubrir necesidades de capital de trabajo, mantener la producción, responder a nuevas órdenes o invertir en mejoras tecnológicas sin detener la operación.
La industria enfrenta presión por precios internacionales
Aunque México mantiene el liderazgo exportador, el sector enfrenta retos relacionados con la rentabilidad.
El valor de las exportaciones disminuyó durante el último periodo debido principalmente a una mayor competencia internacional y una presión de precios en el mercado de arándanos, particularmente frente a la oferta proveniente de Perú.
Ante este escenario, productores mexicanos han ajustado sus estrategias comerciales y han buscado desplazar parte de su oferta hacia temporadas con menor presencia de competidores internacionales, como el periodo entre febrero y mayo, cuando existen mejores condiciones de mercado en Estados Unidos.
Esta adaptación requiere variedades agrícolas capaces de modificar ciclos productivos, así como recursos financieros para sostener la operación durante periodos de menor flujo.
Financiamiento, clave para la siguiente etapa de crecimiento
Para MUNDI, el futuro de la industria mexicana de berries dependerá no solo de la calidad del producto, sino de la capacidad de las empresas para acceder a capital de manera ágil y flexible.
“Anticipar el financiamiento de las berries mexicanas demanda más que buena materia prima. La tecnología aplicada responde a la demanda sin que el ciclo de cobro frene la operación”, afirmó Aguilar.
En una industria donde la oportunidad comercial puede durar semanas y los pagos llegar meses después, las empresas con acceso a financiamiento oportuno tienen mayores posibilidades de ampliar mercados, comprometer más volumen y continuar invirtiendo en calidad e innovación.
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