Cort Brazelton y Miguel Bentín nos anuncian lo que viene en la industria del arándano

“Las posiciones de privilegio en los mercados son historia antigua y ya no van a existir…”

Incertidumbre es la palabra que rodea no sólo a la industria del arándano, sino que al conjunto de las actividades productivas o comerciales del mundo. Todas las economías están en momentos expectantes respecto al futuro y nada está asegurado.

En el marco del Mes Internacional del Arándano, Cort Brazelton y Miguel Bentín dictaron charlas en la perspectiva de analizar la industria y establecer las principales perspectivas a futuro, de tal manera de instalar tendencias para fijar el rumbo y tomar decisiones respecto al qué hacer.

Para Brazelton hay ciertas señales para sostener que la demanda por el consumo de arándanos no sólo se mantendrá, sino que aumentará en el futuro, consolidando una tendencia que ya venía manifestándose desde antes de la pandemia.

Cambio de paradigma

En enero de este año, Brazelton publicó un artículo en donde afirmaba que el 2020 sería un punto de inflexión para la industria del arándano, y en esta oportunidad se hace cargo de analizar esta predicción.

“Efectivamente estamos en una nueva normalidad respecto al consumo de arándanos, agregando lo que provoca la pandemia”

“La consistencia es la cualidad que la gente exige de la fruta. Hay más arándanos y por lo tanto se exige mayor calidad”

“Se debe evolucionar de una oferta commodity a una oferta de creación de valor”

“Estamos entrando en una fase de calidad y saliendo de una fase de oferta”

“Estuvimos 20 años cabalgando en el buen caballo de las cualidades saludables del fruto, peo esa fase ya termina y debemos agregar valor”

Más demanda y nuevos hábitos

Brazelton comenta que no se ha observado una caída en el consumo de arándanos después de las vacaciones del 4 de julio, cuando la tendencia era bajar. El consumo de arándanos se ha mantenido. Recuerda que, al comienzo de la pandemia, cuando hubo una compra de pánico y la gente se volcó a comprar toneladas de papel higiénico para el baño y no había muchas mercaderías, la tendencia mundial fue congelar productos, y entre esos los arándanos fueron uno de los escogidos. Luego, al entrar en la etapa de adaptación, en la que estamos ahora, esta tendencia se mantiene y la gente sigue comprando arándanos frescos para consumir y congelar. La explicación sería que se están creando nuevos hábitos. “Este fenómeno se debiera estudiar”, subraya.

“Tenemos gran evidencia que el nivel de consumo puede aumentar en los mercados”, por lo que hace un llamado a pensar en forma muy positiva el futuro.

“En el mundo se consume un millón de toneladas de arándanos y yo creo que nuestros volúmenes se van a duplicar al 2030, por lo que tenemos que pensar en la forma o manera que debemos aprovechar esta oportunidad”.

Bentín y el gran anuncio de la oferta peruana

En esta perspectiva, Miguel Bentín anuncia que las proyecciones de la oferta peruana para 2021 son producir más de 171.000 toneladas de arándanos, lo que significaría un crecimiento aproximado de un 42% respecto de la temporada pasada. Focalizándose principalmente en exportar al mercado de Estados Unidos, con más del 50% de los envíos.

Bentín analiza las oportunidades de la industria peruana, basándose en que “las posiciones de privilegio en los mercados son historia antigua y ya no van a existir”, por lo que “mientras más tiempo puedas estar presente en el mercado, con buena calidad y de manera constante, te hace más valioso como proveedor en términos de confiabilidad” por lo que “es una ventaja que, de ser posible, el Perú la va a aprovechar”.

Una temporada más larga

En esta perspectiva, explica que las unidades productivas peruanas son muy grandes en extensión. “Una unidad productiva de 1000 hectáreas o más, es muy fácil de encontrar en Perú hoy día”, por lo que las capacidades físicas para cosechar que esta realidad demanda exigen que “mientras más largas sean las temporadas, más eficiente y segura será la producción de calidad”, agregando a esto las restricciones relacionadas con la presencia de las personas y sus resguardos sanitarios, lo que refuerza la necesidad de extender la temporada.

Estos son algunos de los conceptos que desarrollaron los dos expertos y que otros continuarán desarrollando en el Mes Internacional del Arándano los martes y jueves de este mes, para lo que se puede participar conectándose al enlace: