Jorge Retamales: Los cambios que vienen…

Se requerirá un esfuerzo y costo adicional en protocolos de limpieza e información a los consumidores de los cuidados en las diferentes fases del proceso exportador de frutas (trazabilidad), también debiera haber cambios a nivel de la producción de fruta, así como de su comercialización.

El investigador y experto internacional Jorge Retamales hace un diagnóstico con matices interesantes al analizar la contingencia y la realidad de la industria frutícola en el contexto COVID 19.

En su mirada separa los efectos inmediatos de aquellos a más largo plazo, deteniéndose en estos últimos, debido a que la mayor parte de las especies frutales de exportación ya se habían cosechado al momento de iniciarse las restricciones producto de la pandemia, con excepción de algunas variedades tardías de manzana, uvas para vino, kiwis y frutos de nuez cuya cosecha es principalmente mecanizada. 

En el mediano plazo aún es prematuro medir el impacto pues no hay pleno conocimiento del virus, su propagación y epidemiología, sin embargo, como otros analistas, pronostica que el grave problema de escasez de mano de obra que en los últimos años ha existido en zonas y cultivos frutales puede verse beneficiado, especialmente en la cosecha, que es la faena más demandante de mano de obra en la producción frutícola, debido a la inminente cesantía que está provocando el impacto de la pandemia en la economía urbana.

En el largo plazo, pronostica que la recesión mundial debiera reducir la demanda de fruta en los mercados de destino de las exportaciones, lo que podría afectar tanto los volúmenes como los precios y se adelanta en la propuesta de algunos cambios. 

¿Qué medidas se debiera tomar para anticiparse o adecuarse al posible nuevo escenario mundial?

  • Estimo que debiera haber cambios a nivel de la producción de fruta, así como de su comercialización. En el caso de la producción, aunque se cree que la posibilidad de contagio de este virus a través de manipulación de la fruta es baja, en el futuro los consumidores en los mercados del hemisferio norte podrían poner mayores exigencias en la manipulación y embalaje de la fruta. Esto debiera requerir un esfuerzo y costo adicional en protocolos de limpieza e información a los consumidores de los cuidados en las diferentes fases del proceso exportador de frutas (trazabilidad). Los operarios deberán hacer un esfuerzo por mantener distancia de las otras personas en la cosecha y embalaje de frutas; eso podría aumentar los costos y/o reducir las capacidades de entrega de fruta para exportación. En el caso de la comercialización se deberá hacer notar ante los consumidores que se han tomado todas las medidas para que la fruta llegue a su destino en óptimas condiciones y con toda la información sobre las prácticas y procesos implementados en las distintas fases de la cadena exportadora.

¿En el caso de la industria del arándano, qué cambios se debiera implementar para recuperar competitividad?

  • La industria chilena del arándano ya había ido perdiendo competitividad en los últimos años con la fuerte irrupción de Perú en los mercados internacionales. Se han ido tomando medidas para mejorar la calidad y competitividad de los arándanos chilenos: eliminar variedades de mala postcosecha, mayor trazabilidad de las operaciones en toda la cadena exportadora, mayor información de mercados, etc. En un escenario de menor demanda por el impacto negativo del Covid-19, en los mercados compradores de nuestros arándanos (China. EE.UU., Europa) se debiera reducir la demanda por arándanos en esos países y ante una oferta creciente, habría una reducción en los precios y un aumento en las exigencias de los mercados. Eso podría implicar menores retornos para los productores y que algunos de ellos estén por debajo del precio de equilibrio (que el precio de retorno de exportación no alcance a cubrir sus costos).

    Ante esto, una opción es bajar los costos de producción. El mayor costo de producción de arándanos es la cosecha (sobre 50%). Ya se mencionó que podría haber mayor oferta de mano de obra ante la recesión de la economía,
    pero otra opción es implementar cosecha mecánica, la cual requeriría de investigación y extensión para poder implementarse comercialmente.

    Lamentablemente el gobierno está debiendo poner grandes cantidades de dinero tanto para subsidios, como para evitar el desempleo y mantener activos distintos sectores productivos, eso podría implicar menor disponibilidad de dinero para promover las exportaciones y también para hacer investigación científica/tecnológica en los próximos años. Entre otras cosas, esa investigación podría generar desarrollos que le permitan a los consumidores tener información de la carga microbiológica de la fruta que están comprando.

El profesor Jorge Retamales inaugurará los webinars de Agricultural Seminars, que se iniciarán este miércoles 06 de mayo con el tema: Poda en arándanos: Bases y manejos para obtener fruta de calidad. 

Más información en: Agricultural Seminars