Jorge Valenzuela Trebilcock, presidente de Fedefruta: “La industria frutícola mundial se moderniza y corremos el riesgo de quedarnos fuera”

Los escasos márgenes de rentabilidad de los principales cultivos chilenos, entre ellos los arándanos, las uvas y las manzanas, no han permitido a nuestro sector renovarse frente a la competencia de otros países, quienes han adoptado las tecnologías más sofisticadas.

La fruticultura nacional necesita de unos 600 millones de dólares al año para modernizar sus huertos obsoletos con especies y variedades atractivas para los mercados internacionales. De ese modo se harían mejoras tecnológicas que harían más eficientes los procesos para el productor, por lo que necesitamos una ley que facilite el financiamiento para esta tarea que resulta urgente.

En nuestras reuniones con autoridades económicas y del agro, hemos propuesto la estructuración de una Ley de Fomento a la Reconversión Frutícola, ya que necesitamos que el financiamiento a la renovación de plantaciones sea una política de Estado, por medio de esta ley que rescate el espíritu práctico y de fomento del DL701, que empujó el desarrollo del sector forestal, y que defina parámetros para regir el diseño de créditos con tasas y plazos de pago acordes a los procesos productivos del campo.

Una ley de este tipo sería muy beneficiosa para situaciones como los remolacheros afectados por el cierre de Iansa, y que deben cambiarse a otros cultivos. También para los ganaderos del sur de Chile que están planeando convertirse a la fruticultura, los uveros del norte que están en crisis por los retornos de la variedad Flame, los manzaneros de la zona centro-sur que han visto sus utilidades mermadas con el paso del tiempo y la falta de renovación, o los arandaneros de Ñuble que buscan resolver sus principales desafíos de abastecimiento a los mercados.

Esta reconversión involucra procesos más allá del recambio varietal o de especie. La tecnología en los huertos frutícolas va desde la especie o variedad misma que quiera replantarse, hasta la maquinaria que se ocupará para las semanas de cosecha. Todo este espacio queremos abarcar con nuestra propuesta, para insertar tecnología de última línea a los predios y los procesos. Hay que buscar procesos eficientes mediante la modernización de los huertos, que sean más compactos, con otras densidades, que sean peatonales y mecanizables.

Hoy en día se está dando una dinámica de modernización de la industria frutícola mundial, y de la cual corremos el riesgo que quedarnos afuera. Cada vez somos menos atractivos comercialmente para los grandes supermercados asiáticos y americanos, que encuentran fruta más demandada por los consumidores en otros lugares, por lo que debemos reaccionar e invertir en la reconversión, antes que nuestros volúmenes queden en segundo plano dentro del concierto internacional.

Jorge Valenzuela Trebilcock

es el presidente de la Federación de Productores de Fruta de Chile (Fedefruta), para el período 2018- 2020. Es ingeniero agrónomo de la Universidad de Chile y MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Ha ocupado el cargo de vicepresidente de Fedefruta en los últimos cuatro años y miembro del directorio desde 2012, cuando entró como segundo vicepresidente, aunque antes ya había formado parte del Consejo del gremio.

El dirigente gremial es productor de cerezas y nogales en Malloa y director ejecutivo de Nueva Vid, empresa viverística de la Región de O’Higgins, especializada en la producción y comercialización de viveros injertados. Además, es dueño de Agrícola Natividad, vivero de nogales y socio de Plantae, primera exportadora de plantas frutales de Chile.

Articulo anterior

Artículo siguiente

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Caso Salvaguardias EEUU: Una amenaza que no prosperará

Ricardo Polis: “No podemos retroceder”

Chile y el cambio de paradigma en el mercado del arándano…