Estudio español revela la “ausencia total” de Coronavirus en envases de alimentos del supermercado

Ir al supermercado se ha convertido en motivo de gran preocupación para muchas personas que temen contagiarse. Primero, por acudir al establecimiento y exponerse en un sitio cerrado con cientos de personas que lo visitan a diario. Y segundo, por pensar que los alimentos podrían estar contaminados por el virus. Pues, al menos, en lo segundo parece que se puede estar algo más tranquilo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) no ha detectado coronavirus en los envases de alimentos y productos de higiene a la venta en los lineales de los supermercados sino la “ausencia total” de restos del virus en ellos.

La Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) ha descartado que los alimentos sean vehículo de transmisión de este tipo de virus. En realidad, se trata de un riesgo emergente de muy reciente aparición y todavía no hay estudios, pero hasta la fecha no se conoce ningún contagio por esta vía, ya que la vía de entrada del virus es por aspiración y no por ingestión. Las condiciones digestivas normales, como la acidez del estómago o las sales biliares, serían en principio suficientes para inactivar el virus.

Según una reciente recopilación de estudios realizada por la Food Safety Science & Research Centre de Nueva Zelanda, hay estudios realizados con MERS.CoV (Coronavirus que causo un brote en Oriente Medio en 2012) que muestran la supervivencia del virus hasta 72 horas en leche cruda (la pasterización inactiva el virus), y con otro coronavirus de hasta 2 días en lechugas.

Por otro lado, el coronavirus no puede crecer en los alimentos, necesita un huésped para crecer (persona o animal) y las técnicas habituales de cocinarlo inactivan al virus.

Además, un estudio realizado por la OCU ha analizado la presencia de coronavirus sobre la superficie de 66 alimentos y productos de higiene de gran consumo cuyo listado incluye harinas, tabletas de chocolate, bolsas de patatas fritas, barras de pan, latas de cerveza, manzanas a granel, papel higiénico, yogures, ensaladas envasadas, tortillas precocinadas, barquetas de carne y salmón ahumado, según informó en un comunicado.

La muestra incorpora productos que han experimentado un incremento de la demanda durante el confinamiento y cada uno se introdujo en una bolsa individual para evitar una posible contaminación cruzada después de ser adquiridos durante la última semana de abril en diez establecimientos de Alcampo, Carrefour, Condis, Dia, Eroski, Lidl, Mercadona y Supercor de Madrid, Barcelona, Vitoria y La Coruña.

Los resultados del análisis fueron obtenidos por un laboratorio independiente mediante pruebas genéticas PCR tras pasar un bastoncillo por toda la superficie del envase para buscar una secuencia del genoma que codifica para una proteína de la cubierta del virus. Había “ausencia total” del virus.

Según la organización de consumidores, aunque el estudio es solo “una foto” que demuestra “que no es tan fácil que el virus acabe en la superficie de un envase”, resulta “muy probable” que las medidas de higiene adoptadas por los propios supermercados, como la limpieza periódica de las superficies y el uso de guantes y mascarillas “hayan ayudado a reducir este riesgo”.

Una vez en el supermercado, recordó la importancia de “respetar” las normas del establecimiento, utilizar guantes y mascarilla y mantener las distancias de seguridad con el personal y el resto de los compradores.

Junto a ello, subrayó la relevancia de evitar tocarse la nariz, la boca, o frotarse los ojos, procurar “no toquetear” los productos, tocar “lo menos posible” los “puntos negros” -superficies de elevado contacto como puertas de neveras, mangos de los carros o botones de ascensores- y tratar de pagar con tarjeta.

Al salir del establecimiento urgió a quitarse los guantes y dejarlos en los contenedores correspondientes y, una vez en casa, emplazó a lavarse las manos al entrar, eliminar el embalaje exterior de los productos y deshacerse de él apuntando la fecha de consumo o el lote así como mantener las habituales medidas higiénicas a la hora de manipular alimentos.

En el caso de que la unidad familiar cuente con personas de riesgo recomendó limpiar también los envases de cristal, plástico o latas con agua y jabón evitando utilizar desinfectantes en aquellos envases que pudieran ser porosos, para evitar riesgos para la salud.

Según la organización, los supermercados “han sabido adaptarse tomando medidas eficaces” para evitar contagios entre los clientes. “Siguiendo todas las medidas de precaución no hay por qué tener miedo de ir al supermercado”, puntualizó, al tiempo que precisó que la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) “ha descartado” que los alimentos sean “vehículo de transmisión” de este tipo de virus.