La industria sudafricana cierra la temporada subiendo sus exportaciones y superando sus retornos económicos

En términos de crecimiento económico, la industria del arándano ha superado significativamente a otras industrias frutícolas, aumentando su valor exponencialmente desde hace una década, doblando su crecimiento como industria en los últimos años y duplicando sus entradas económicas en el último año de producción y exportaciones.

Sudáfrica exportó 12,282 toneladas de arándanos en la temporada que recién termina, desglosado en volúmenes enviados al Reino Unido (46,2%), Europa (46,10 %), Medio Oriente (2,57%), Extremo Oriente (4,90%) y África (0,02%). Estos volúmenes ratifican que la industria sudafricana es una de las que ha experimentado uno de los más rápidos crecimientos en la región, tanto en cantidad de hectáreas plantadas como de valores obtenidos por su producción, lo que va en la línea política estratégica diseñada por ese país para privilegiar y apoyar los cultivos de alto valor, de exportación, e intensivos en el uso de mano de obra. Estas exportaciones crecieron desde mil millones de rands (USD 54 millones aprox.) en 2018, a más de mil quinientos millones de rands (USD 81 millones aprox.).

Nuevos proyectos y más plantaciones

Como marco referencial, la industria sudafricana cierra la temporada subiendo sus exportaciones de arándanos y superando sus retornos económicos.

Este aumento de sus exportaciones, que ha significado un crecimiento de más de 1000% en la última década y un 50% en los dos últimos años, se debe a que más empresas y productores se integran al cultivo. Con más hectáreas plantadas, con más tecnología y mejores conocimientos, lo que se refleja en este aumento de la industria y en el uso de tasas más altas de empleo, lo que colabora directamente al desarrollo de la nación. Al 2023 se proyecta tener 4700 hectáreas plantadas.

Foto tomada por: Carolize Jansen para FreshPlaza.com

Industria pujante

La industria sudafricana de los arándanos comenzó en el distrito de Lydenburg de Mpumalanga durante la década de 1970, y en 1987 el cultivo de arándanos llegó al Cabo Occidental. El primer lote registrado de arándanos exportados desde Sudáfrica fue en 1992, que fue valorado en 9780 rand (USD 530 aprox.) y enviado a Zambia. En 2001 este valor alcanzó los cinco millones de rands (USD 270 mil aprox.) y en el 2018 las exportaciones de arándanos superaron la marca de los mil millones de rands por primera vez, disparándose a la fecha sobre los mil quinientos millones de rands.

En términos de crecimiento económico, la industria del arándano ha superado significativamente a otras industrias frutícolas, aumentando su valor exponencialmente desde hace una década, doblando su crecimiento como industria en los últimos años y duplicando sus entradas económicas en el último año de producción y exportaciones. Dentro de la familia de bayas cultivadas en Sudáfrica, la producción de arándanos es la más grande, ocupando alrededor del 74% de la totalidad del área plantada. El Cabo Occidental tiene la mayor proporción de hectáreas de arándanos con un 60%, seguido de Limpopo (15%), Noroeste (10%) y Gauteng (8%). Según Elzette Schutte, ejecutivo de SABPA, las proyecciones de la industria sudafricana para 2023 son alcanzar una producción de 50.000 ton, lo que significaría alcanzar las 35.000 ton en exportaciones, colocando a la industria sudafricana en los primeros cinco países exportadores de arándanos del mundo.

Industria moderna

La mayoría de las fincas de arándanos se plantan bajo estructuras de mallas de sombra (43%) o al aire libre (40%), en comparación con el 17% que están bajo cubierta de plástico, sin embargo estos porcentajes están cambiando rápidamente con las nuevas inversiones e implementaciones de nuevos proyectos, ya que existe un fuerte impulso hacia la plantación bajo mallas y cubiertas de plástico para garantizar productos frescos de alta calidad, con tecnologías de punta para asegurar un eficiente manejo del agua, control de plagas y enfermedades, y para proteger las fincas de quemaduras solares, viento, granizos y daño de pájaros.

En esta perspectiva de implementación y uso de nuevas tecnologías, muchos productores están convirtiendo sus manejos y adoptando técnicas de cultivo en bolsas o contenedores con sustrato, logrando un mejor control y una mayor densidad de plantas, además de adquirir variedades más nuevas, logrando rendimientos por encima de las 10 toneladas por hectárea, que es el promedio actual de producción en la zona.

Este fenómeno de crecimiento y buenas prácticas, desarrollado en geografías y climas muy distintos, se podrá conocer de manera directa el 10 de septiembre próximo, compartiendo experiencias con los protagonistas directos, cuando se realice en Marruecos el XXI Seminario Internacional de Blueberries en el Hyatt Regency de Casablanca.

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Fuente
Martín Carrillo O. – Blueberries Consulting

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